maltis_lefay preguntado en Arte y humanidadesPoesía · hace 8 años

¿...Le Podrá Ayudar El Muñeco De Nieve a Papa Noel...?

Erase que era

un muñeco muy blanco

Era un muñeco de nieve

Y era un muñeco muy guapo.

Trabajaba en su taller,

Cosía gorros y lazos,

A veces incluso también,

Cosía pantalones largos.

El día de navidad,

Marcho al supermercado

A comprar telas e hilos

Para hacer un bonito brocado.

Recogía entre los estantes

Los materiales ansiados

Cuando de pronto un hombre

Se desespero a su lado.

Aquel hombre de barba

Vestido de rojo y pelo cano

Tenia su pantalón

Completamente destrozado.

Nuestro muñeco de nieve

Se ofreció a arreglarlo

Pero sin estar en su habitación

Le era imposible lograrlo

El muñeco y el señor

Que tenia calcetines blancos

Se acercaron entre si

Y salieron muy pegados.

¿Era aquel Papa Noel,

El Noel despistado?

Lo era el muñeco también

Pues salio sin pagar lo comprado.

Los hilos y el cinturón

Que en el estante había encontrado

Viajaban en el zurrón

Sin que se hubiese percatado.

(M.R)

Maltis. 17/12/2012

7 respuestas

Calificación
  • Anónimo
    hace 8 años
    Respuesta preferida

    MALTIS

    !Que lindo poema,de Navidad!

    MUNECO DE NIEVE

    Cristian Andersen.

    Había una vez, en pleno invierno, un muñeco de nieve que se decía muy contento: "Con este frío, mi cuerpo parece alegrarse. El viento helado me hace bien, mientras que a los niños les molesta y produce escalofríos".

    Al muñeco lo habían fabricado varios niños del barrio amasando trozos de nieve.

    Parecía un muñeco indestructible, lanzando simpáticas miradas a través de sus negros y brillantes ojos.

    Aquel día, cuando se escondió el sol y en su lugar apareció la luna, el muñeco de nieve exclamó:

    –¡Vaya! –y creyendo que era el sol el que se mostraba de nuevo agregó–: ¡Ahora vuelve a estar del otro lado! ¡Bah! A mí qué me importa, mientras siga iluminándome para poder ver todo lo que ocurre a mi alrededor... ¡Ah! Si pudiera moverme como esos niños que me crearon. Pero, pobre de mí. No puedo dar ni un paso...

    Entonces se oyeron unos ladridos. El perro de la casa cercana al muñeco había escuchado las palabras de éste y reprochándole, le dijo:

    –¡Ignorante! No tienes experiencia de nada. ¡Eso que ves ahí arriba es la luna! Lo que viste antes era el sol. Son cosas distintas. Pero cuidado, porque mañana habrá cambios importantes.

    Sin comprender, el muñeco de nieve preguntó:

    –¿Qué pasará mañana?

    –Cambiará el tiempo; lo sé porque el dolor que siento en la pata izquierda me lo anuncia; no falla nunca, no lo dudes.

    "No comprendo lo que me está diciendo –pensó el muñeco de nieve–, pero presiento que me anuncia algo bueno. Lo único que veo es que el sol no me tiene mucha simpatía. ¿Por qué será? Yo no he hecho nada malo..."

    El perro se fue sin decir nada.

    A la mañana siguiente, una densa niebla lo envolvió todo. El tiempo había cambiado. Poco después empezó a soplar un viento helado y el frío aumentó. Pero pronto salió el sol y un paisaje maravilloso rodeó al muñeco de nieve. Brillaba todo y la naturaleza, vestida de escarcha, parecía un bosque blanco.

    El muñeco de nieve permanecía en su lugar cuando el perro se le acercó diciéndole:

    –¿Viste? Te lo dije; hoy el tiempo iba a cambiar.

    –El frío es lo mejor del mundo –suspiró el blanco muñeco–. Anda, cuéntame de lo que tú sabes. Pareces un perro con experiencia.

    –¡Guau! ¡Guau! ¡Cómo añoro una estufa! –se quejó el perro.

    –¿Una estufa? ¿Qué es eso?

    –Mira. Cuando yo era un cachorro, se me permitía estar dentro de la casa, incluso sobre las faldas de mis amas. Pero fui creciendo y parece que empecé a estorbar a todos en la casa; fue entonces cuando me echaron al jardín. Ya no pude acurrucarme más al lado de la estufa en el invierno. ¡Cómo la recuerdo! ¡Guau! ¡Guau! En invierno la estufa es la vida.

    –¿Cómo es una estufa? –preguntó curioso el muñeco de nieve–. ¿Se parece a mí?

    –¡Nada de eso! Todo lo contrario. Tú eres blanco y la estufa es negra y tiene un cuello muy largo que termina en la pared, por donde sale el humo. Siempre tiene hambre, y traga tanto carbón como fuego echa por su boca... ¡Ah! Si uno se pone cerca de ella, se siente un agradable calorcito.

    Así ocurrió; después de aquellos días tan fríos empezó lentamente el deshielo. El muñeco de nieve iba adelgazando por momentos, pero de su cuerpo no salía ni una queja. Ese era el peor síntoma.

    Al fin, una mañana apareció hecho un montón de nieve que se derretía rápidamente. Sólo quedaba en pie una escoba, en torno a la cual habían prensado los niños la nieve para formar su muñeco. Y atada a la escoba había una paleta de hierro de las que se usan para avivar el fuego de las estufas a carbón.

    El perro miró perplejo la paleta.

    –¿Será éste el motivo por el cual el muñeco de nieve sentía tan extraña atracción por el fuego de la estufa? Sin duda debe ser así, ya que tenía un escarbador por corazón. ¡Guau! ¡guau! Ya todo terminó para él.

    El perro siguió viendo cómo terminaba el invierno y comenzaba la primavera, oyendo cómo los gritos de los niños llenaban el jardín iluminado por el brillante y tibio sol, enemigo de la nieve. Y se dio cuenta también de que ya ni siquiera los niños que habían creado al muñeco de nieve se acordaban de é

    saludos.☺

  • hace 8 años

    Claro.

    Ellos casi siempre trabajan juntos , comprenden a la perfección de que en la unión está la fuerza. :D.

    saludos Maltis.

  • hace 8 años

    Con.éste cuento se complementan como otro, me gustó.mucho.ya la vez reí por el.santa que barbaro tan depistado.

  • Anónimo
    hace 8 años

    Amiga hermosa,me hiciste reir a morir...Genial entrega divertida y navideña....No me lo imaginaba..Luego de leer el anterior,pensé en algo serio,mira que se las traían estos dos..Me encantó..Un placer leerte y disfrutar de estas entregas adorables..Besotes,cariños poetisa,tqm

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  • Aida
    Lv 6
    hace 8 años

    muy bonito

  • Lia
    Lv 7
    hace 8 años

    Papá Noel siempre necesitará ayuda para fabricar todos los obsequios fabulosos que harán la alegría de quienes los reciban. Si ese muñeco de nieve cose lazos, será imprescindible que ayude con su pericia.

    ¡Yo quiero un obsequio con un lazo de nieve que no se derrita!

    La ternura de tu escrito me llegó, y ha pintado una sonrisa en mi rostro.

    Gracias por ello, noble Maltis.

    Un saludo ENORME para ti.

  • melo
    Lv 4
    hace 4 años

    Jajajajaja Maltis ¡Muy diveritiiiiido el poemilla de este Papá Noel despistado! Acá te dejo un chiste navideño, para seguir a tono con el tema: El Juez y el ladrón Como el juez prometió ser tolerante esta navidad le pregunta a un acusado: Hombre, ¿De qué se le acusa? De haber hecho mis compras navideñas con anticipación. Hombre, pero eso no es un delito, ¿Con cuánta anticipación las compró usted? Antes que abrieran l. a. tienda. ¡Espero te haya gustado amiga! Lili

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