Sonia
Lv 7
Sonia preguntado en Arte y humanidadesPoesía · hace 10 años

¿Crees en la fidelidad de las mascotas?

Buen inicio de semana para todos, comparto con Usteds un cuento.

AMIGO FIEL

Han pasado diez años.

Está aturdido, la terminal de ómnibus fue cambiada de lugar, igual que sus recuerdos.

Deberá caminar unas cuadras más para encontrarse con el paisaje que tanto extrañó durante la época que se vio obligado a huir.

Jamás olvidará el último día de trabajo.

Cubría el trayecto hasta el banco caminando, gozaba observando su barrio.

Casas inmaculadamente blancas, la mayoría con techos de teja rojas, con la inclinación suficiente para que en invierno la nieve se deslizara cómoda hasta formar un manto cubriendo las calles.

Pensaba que si un pintor se hubiera detenido a reflejar en la tela aquello que el disfrutaba todos los días, hubiera pintado el más bello cuadro.

El fondo de todas las viviendas lindaba con el lago, a veces quieto, otras ofreciendo su danza para mojar la falda del glaciar, un poco más atrás los cerros, cúspides que conservaban el hielo eterno.

Cada día el paisaje se mostraba diferente.

Antes de llegar a la entidad bancaria, oculto en el bosquecillo estaba el auto del tesorero.

¿Qué hacía tan temprano?

¿Por qué estaba escondido?

Sintió que el corazón le daba un vuelco, casi sin aliento le ordenó a su perro collie que regresara a la casa, lejos de obedecerlo el perro se quedó sentado en la vereda mientras su dueño apresuraba la marcha.

La empleada de limpieza le sacaba lustre a las cerraduras de bronce, allí morían los destellos del sol.

El guardia lo saludó con respeto y cariño, al franquearle la entrada le comentó que era el primero en arribar.

Otra vez la angustia apresaba su alma, estaba seguro que el auto que había visto correspondía al tesorero.

Permaneció en silencio.

Tal vez un sorbo de café podría traer calma a sus pensamientos.

Ocupó el lugar en la caja que tenía asignada, allí escuchaba las historias de los abuelos que concurrían a cobrar sus beneficios.

Amelia lo notó distinto, para tranquilizarla le comentó que no había tenido un sueño sereno.

La despidió con la mueca de una sonrisa.

Era respetado por sus compañeros y por los clientes, todos conocían al hombre de mirada honesta.

Rogaba que la jornada concluyera, no podía controlar la angustia que lo estaba poseyendo.

Terminado el arqueo de las cajas, se presentaron varios oficiales, habían denunciado el robo al tesoro.

Cuando el banco cerrara sus puertas todos debían prestar declaración.

Las autoridades determinaron que el cajero debía presentarse en la mañana.

Esa noche no pudo conciliar el sueño.

Se presentó como un buen ciudadano a prestar declaración.

Respondió un largo interrogatorio, dijo todo lo que había visto el día anterior.

Se retiró más angustiado que nunca.

Omar el oficial de guardia lo llamó a medianoche, le comentó que creían en sus palabras, no obstante jamás imputarían el robo a quien colaboraba con la fuerza.

Jamás toleraría que lo apresaran por un delito no cometido, decidió huir hasta que el episodio se aclarara.

Abrazó a su perro, en este viaje no podía llevarlo.

La lancha de Juan lo depositaría en un refugio en la montaña.

Aprendió a convivir con la naturaleza, pasó frío y hambre.

Ayer después de un juicio oral extenso condenaron al tesorero.

Era el momento de regresar a reunirse con su fiel compañero.

Lo encontró en el mismo lugar en que se habían despedido el día del desfalco, el largo pelaje no podía ocultar las costillas de su mascota.

Nunca se había sentido tan desprotegido, culpable por haber tenido la necesidad de irse hasta que se demostrara su inocencia.

El perro de esta historia realizó el último trecho en brazos de su dueño.

Aún cuando parezca increíble ambos lloraron, el momento de la despedida definitiva había llegado.

http://www.youtube.com/watch?v=wb9wUtAJ5es

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19 respuestas

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  • hace 10 años
    Respuesta preferida

    Gracias por compartirnos este cuento tan real.

    Los perros son así, las demás mascotas no lo son.

    Cuando mi abuelo repentinamente murió, su perro fiel se metió bajo su cama.

    Todos estaban tan ocupados con el funeral, que jamas notaron su desaparición.

    Fue hasta después de un par de semanas, cuando al mover los muebles lo encontraron moribundo y ya no pudieron salvarlo.El se dejo morir con el abuelo.

    Los perros son en verdad los mejores amigos.

  • hace 10 años

    El relato muy bueno, creo que una persona de buen corazón, jamas abandonaría su mascota,

    ellos se pasan la vida demostrándonos afecto, aceptando los regaños con razón o sin ella, -

    creo que nos miran como sus dioses, que nos aman, que sienten ternura por nosotros, no

    importa como sea su dueño, si príncipe o mendigo, ellos siempre estarán a nuestro lado y por

    su cerebro jamas pasa la idea de abandonarnos. Jamas dejaría a mi mascota, solo porque

    me sorprendiera la muerte lo dejaría solo.

    Así que regresar y recoger ya lo ultimo que quedaba de su fiel perro, para mi es la peor sentencia

    que pudo aplicarle la vida y que no olvidara nunca y siempre se sentirá cobarde y miserable, por

    haberlo abandonado y en entregado a los brazos de la muerte.

    Un beso

    Feliz semana

  • hace 10 años

    Si, los perros son sumamente fieles. En China y España le han hecho estatuas en honor a la fidelidad.

  • hace 10 años

    Hermoso escrito! Son fieles más allá de toda razón. Suelen morir de tristeza cuando pierden a su dueño. Un abrazo de osa.

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  • hace 10 años

    Depende de que mascota sea, pero lo cierto es que hay mascotas que son tan fieles que cuando su dueño muere lo hace la mascota a los pocos días también.

  • Anónimo
    hace 10 años

    Esme:

    Un buena historia que aún cuando se separa en determinados momentos de la idea central que es la aparición de la mascota y que sin embargo la justicia prevalece ante todo aún cuando el sufrimiento de quien recayó la acusación fue el tener o sufrir tanta privación.

    ¡Bien por tu escrito!.

    ¡Gracias!.

    Saludos!.

    Fuente(s): Saludos!.
  • T.G.
    Lv 7
    hace 10 años

    Es fácil cegarnos por dos tendencias que parecen opuestas, y en las que incurrimos sin pensar, ni siquiera las "las grandes mentes", una es el decirnos especiales, pero mucho, y otra el humanizar otras especies. Para mi son simplificaciones que nos parecen convenientes, pero que no son la realidad. Soy un escéptico, desde "siempre", del concepto de instinto como animales=instinto, humanos=razón (ni que fuéramos extraterrestres, ni el adn fuera lo que es y ni que realmente aún conociéramos como funcionan al detalle los cerebros ... menos el nuestro), si has conocido animales (mascotas) con cierta observación verás que cada una tiene sus peculiaridades, o "carácter", a más complejo, más peculiaridades, cierto que hay ineludibles comportamientos determinados por la especie, igual en el ser humano aunque haya más flexibilidad. Pero es solo una opinión.

    Sí, creo en la fidelidad de las mascotas como un rasgo que en ocasiones puede superar el patrón esperado de su especie, una fidelidad especial entre una mascota concreta y un ser humano.

    Bella prosa, gracias.

  • Anónimo
    hace 10 años

    SI,NUNCA OLVIDO LOS OJOS DE MI PERRITA

    HANA CUANDO ME DESPEDÍA PARA VENIR

    A ESTE PAÍS,NO PODÍA TRAERLA.ELLA SABIA

    QUE NO NOS VOLVERÍAMOS A VER.MURIÓ UN

    ANO DESPUÉS SI QUE PUDIERA IR A BUSCARLA.

    PARA MI LOS PERROS SON LAS MASCOTAS MAS

    AGRADECIDAS Y LAS QUE NOS DAN MAS AMOR.

    UN BESO

  • hace 10 años

    Nada más auténtica que la música y letra de CORTES para ese maravilloso relato, por supuesto que las mascotas son el fiel reflejo de uno, yo cuando era joven tuve la mia era un gran danés que mi abuelo paterno me había regalado, cuando me lo trajo tenía días y yo tenía 12 años, mi mamá se quería matar, era un perro gigante cuando creciera, no se si porque iba a ser enorme o por lo que iba a comer.

    Pero ella era mi mamá y me lo dejo tener, pero lamentablemente ya siendo grande se cayó de la terraza al patio de casa y se rompió la columna, vino el veterinario y le puso una inyección y murió en mis brazos, a partir de ese momento no quise tener más mascotas,

    Gracias Sonia como de costumbre me hiciste ir a mi juventud.

  • hace 10 años

    claro que creo en el amor y fidelidad de las mascotas, en especial de los perritos que me encantan y tengo dos que son fabulosos.

    Había escuchado ya de una historia similar que me rompió el corazón y ahora que leo tus letras sucede lomismo, no cabe duda que el cariño de una mascota puede llegar a ser más leal que el de cualquier otro ser humano.

    Gracias por estos momentos (Se me rodaron las lagrimillas)

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