Lilas P preguntado en Arte y humanidadesPoesía · hace 1 década

¿Qué clase de movimiento es éste?

Desde que el barco parte hay que trabajar, se mueve desde el principio.

Las había visto venir por la misma vereda, en sentido opuesto al que circulaba, antes de cruzar la bocacalle.

Fue como un robot a su encuentro. No había atinado a desviarse. Simplemente, iba hacia ellas, magnetizada. Las gitanas la rodearon formando un círculo cada vez más apretado hasta que le sacaron todo, se pasaban la cartera de una a otra. Ella gritaba, lloraba, pero nadie vino. Una de las gitanas viejas se levantaba las polleras y mostraba el enorme trasero hacia adentro y hacia fuera del círculo, ¿Amedrentaba o se burlaba? Paralizar era la estrategia...

Recordar esa historia la tildaba, se quedaba congelada como cuando sucedió.

Se supone que uno finalmente acepta el hecho que se resiste a entrar en la corriente de pensamiento, pero finalmente, ocurre. Ceden las compuertas. Todo pasa, todo pasa Violeta—se dijo con aire insulso. En este caso no, estaba enquistado, un recuerdo paralizado y una parálisis. La suya. ¿Acaso quería estar paralizada?

La memoria de la vida es un film sin montaje que se está rodando todo el tiempo; los minutos memorables y no memorables, los trozos de recuerdos flotan en medio de la oscuridad. Como si estallaran meteoritos, esos pedazos memoria vuelan por el aire, hay un polvillo de imágenes que se desata en los quiebres y lo impregna todo. Como el Ángelus Novus de Klee uno avanza-- atrapadas las alas por los vientos del futuro mira hacia atrás, mira las ruinas del pasado.

Ella no, ella iba hacia delante.

¿Huía hacia delante? ¿Se movía en círculo como el ratón de de laboratorio? No importa, no importa, en una de esas se sale de la jaula, se sale del laberinto.

Sin ir más lejos lo que pasó hoy—se dijo. Dio vuelta los muebles. En un instante encontró la manera de ubicar los muebles en el dormitorio, cosa que nunca había podido. Algo estaba cambiando nuevamente en su interior.

Entonces había que moverse, moverse.

Dejó unos pesos sobre la mesa y salió a la calle. Detuvo el primer taxi que se acercó, y cerró la puerta rápidamente.

A Retiro—dijo en voz clara. Déjeme en la Terminal de Ómnibus. Donde están los andenes de los micros que van a Mar del Plata.

No sabía qué iba a hacer, pero sí que es lo que no quería. No quería seguir pisando las calles de Buenos Aires, pensando que estaba en la misma ciudad que él y no poder hacer nada. Debía irse. Irse sin Germán. Con ese temor agarrado a la piel y esa sensación de desamparo, de vivir algo trascendente que a nadie le importa. Con el pecho apretado, casi sin placer alguno. Irse.

Se acomodó en un asiento de la tercera fila. El micro iba casi vacío. Uno de los conductores distribuía alfajores y masitas en un paquete envuelto en celofán.

Cerró los ojos; le molestaba sentir mojada la suela de los zapatos. El café estaría caliente, pero también extremadamente dulce. Y el jugo sería imposible de tragar. Le pidió un minuto al chofer, que ya tenía las manos sobre el volante, y bajó corriendo del micro a comprar una botella de agua mineral.

Se apresuró cuando caminaba por el andén, chocándose con la gente, temiendo que no la esperaran.

Miró por la ventanilla cuando el ómnibus empezó a moverse. La ciudad, desde la altura por la que transitaban, parecía otra, desconocida.

Levantaba sus pesadas anclas, sus ruinas. Podría mirarse desde otro sitio, como ahora miraba desde arriba la ciudad.

Actualización:

Giralda, Máster, la feroz escritora a la que veo semanalmente, que me tira por la cabeza los escritos, en tanto yo me quiero cortar las venas con una galleta, poniendo mi mejor cara de pocker, y después de trabajar madrugadas, me ha hablado de un modelo de cuento, que no es el latinoamericano, una especie de "short story", de factura europea, con fuerte incidencia de lo psicológico , que admite hasta algunos capítulos y en el que no parece ser tan importante el desenlace/impacto del final.. No me atrevo a decir que lo lograré pero ¿ vio? sin querer queriendo, me gustaría algo así, problematizar el personaje al extremo. soportable sin que resulte tedioso, ESA es mi cuestión

¿ Mesentendió?uh uh

Actualización 2:

Lo tendré en cuenta, gracias Giralda por tomarte el trabajo de leer estas garrapateadas de la mano izquierda.

Actualización 3:

Dices Yasunari Kawabata ¿no?

Actualización 4:

Bueno Tapa, muchas gracias, tus consejos me alientan tanto.

Cariños

Lilas

7 respuestas

Calificación
  • hace 1 década
    Respuesta preferida

    Lilas, leí el anterior junto con éste además del comentario y sí crece la expectativa, si he de serte franca, que la vida le caiga encima a este personaje tan omnisciente que se enrrumba retórica ensimismada al qué sorpresivo con una tristeza insondable. Como lectora y como mujer sé que atinas al blanco cuando la delineas pensamiento recurrente, casi plácida entre sus recuerdos y su ausencia como si de alguna manera anticipara el desenlace de quedarse estática. Bueno, si hasta ella misma se dice ¡basta!.

    Veamos pues en qué culmina (porque una narración siempre culmina) este viaje que se aleja de lo familiar, de sus referencias culteranas, de su idea de Germán que nos evita imaginarlo pero que acicate nos invita a convidarlo como parte de la historia. ¿Podrá dejarlo atrás? ¿Podremos nosotros como lectores?

    Te leo con interés, mi linda. Si esto es parte de una novela, punto y aparte: entiendo. Empero, si quiere ser cuento, ya urge que su travesía conduzca a algo aunque sea al absurdo (o más bien, a lo corriente, cómo quieras). Beso y espero la tercera acometida. Por lo pronto, ya tenemos un nombre: Violeta.

    --------------------------

    Lo psicológico no necesariamente acampa en despoblado; aún en ese "congal" (en México, referencia a los centros nocturnos de mala nota) suceden cosas como en el caso de Violeta el encuentro gitanero que tiene tanta relevancia que la hizo fugarse nómada. El asunto está en provocar preguntas en el lector que lo inviten a proseguir develando el misterio. ¿Cuál? Eso queda en manos del escritor que a su vez ha de permitir al lector apropiárselo sin menoscabo de su raíz cultural. ¿Europeo, latinoamericano, africano, asiático? Ha de romper fronteras. Lilas linda, lee a Karabata, a Kenzaburo Óe. Aquí se trata de seducir. Trascender el género y la identidad.

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    Ya parece chat. Ja,ja.... Sigue escribiendo, dijo la zurda. Besos, Lilas.

    y sí.... aparte de zurda, disléxica ja,ja...

  • Eve
    Lv 6
    hace 1 década

    Lilas P :

    Hemos visto la confusión de Violeta y los gitanos.

    ¡ Qué raro ver gitanos en un bar de la calle Salta !.

    Será casualidad..., todo puede ser.

    Lo que es seguro es que la hayan dejado sin sus pertenencias,

    cosa que a mí también me ha sucedido por confiada en sus artes

    especiales de mentiras y sustracciones arrebatadoras.

    Pequé por ignorancia de buena persona.

    En fin, Violeta tomó la decisión en un impulso impensado.

    Tomó el ómnibus desde Retiro a fin de escapar a sus propios

    pensamientos y llegar a Mar del Plata donde se tomaría un

    momento de meditación.

    Al día siguiente...¿Qué pensamiento sacó en limpio?...

    Me parece que escapar a lo desconocido y dudoso ha sido

    una buena determinación.

    ¿Qué fué de Germán mientras tanto?...

    ¿Siguió con su desordenada vida que al fin de cuentas para

    él era igualmente ordenada a su modo?.

    Compartir el desorden, no es fácil para quien está acostumbrado

    a vivir con él y sin testigos.

    Para ella, tampoco es fácil enfrentarse a un ser desconocido

    con costumbres ambiguas y tal vez inconciliables.

    ¿Qué pasó en el correr de los días?. ¿Hubo algún cambio de

    pensamiento o acción repentina u ocasional?.

    ¿SIGUE o TERMINA acá el relato?...

    .

    Saludos Lili.

    Fuente(s): Eve - 14- 9-10.-
  • Anónimo
    hace 1 década

    Cualquiera sabe a donde va a parar, muchas veces la acción de las historias se escriben solas, con el escritor viendose arrastrado por ella.

    Los vericuetos de las andanzas del personaje parece que discurren paralelos al discurso interior y su monólogo interno, sus pensamientos y sensaciones que van aflorando a medida que objetos y acciones que hay a su alrededor le hacen aflorar recuerdos, en un estilo suelto, fluido, preciso a la vez, casi como de escritor naturalista.

    Cuidate mucho.

    Un saludo.

  • Anónimo
    hace 1 década

    No pude comewntar. }Cómo se hace una buena literata?

    Leyendo a los maestros. En cuento: _Chejov Anton. Guy de Maupasant, Horacio Quiroga, Jorge Luis Borges, Juán Rulfo. Etc.

    Dos; basta leer un solo autor, una, dos; mil veces, al final habr¿ás asimilado su técnica, sus recursos, su léxico, sus trucois, su arte, su manera, modo, el uso del lenguaje, de las estructuras del lenguaje, de su sintaxis; de la sintaxis en general, del tratmiento de los temas. en fin, te habrás vuelto una maestra. <Luego vendrá el impooner a ese modelo previo, tu propio estilo, tus motivaciones, tu manera de entender y de jugar-enetender nuestro bello lenguaje español. No es cosa de unas semanas ni unos años. si no muchos años de aprendizaje formal (académico) luego viene el aprendizaje material, enfrentarte a tí misma frente al teclado con tus convicciones, tus ángeles, demonios, fobias, preferencias, recuerdos. Etc.

    Este aprendizaje vasobre unos3-10 años. Y para escribir tu obra maestra esperarás otros 5-10 años. Así de fáscil o así de difícil.

    Luego le sigo.

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  • hace 1 década

    t'abuenísimo

  • hace 4 años

    Creo que hay en eso algo peor que l. a. sospecha que no se den cuenta, y es l. a. cuasi certeza que se dan cuenta...pero no les importa. ------- corapi, estás equivocado. en el g20 nos metió Menem, cuando eramos rubios de ojos celestes y queríamos entrar a l. a. OTAN. Ahora el g20 no sabe cómo hacer para sacarnos, porque ahí...estamos fuera de lugar.

  • muy bonito lilas , gracias

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