Lilas P preguntado en Arte y humanidadesPoesía · hace 1 década

¿re -fritando para encontrar mejor sabor?Cuento de partida.?

Era piola tener siempre un par de zapatos de tango en el bolso. Estos eran colorados, brillantes, como un sueño. Se sintió segura sobre ellos.

.

- El lugar estaba de bote a bote, pero el mozo, que la conocía, le consiguió una mesa al borde de la pista. Abundaban los turistas y las nuevas camadas de pibes que bailaban diferente de cómo a ella le habían enseñado. Miró hacia por sobre el hombro la mesa de al lado, había también una mujer sola. De pelo corto y modelado, su cuello se alargaba hacia delante, saquito sobre los hombros, la copa de vino lejos. Tenía un estilo elegante, y desarrollaba una actuación estudiada hasta en los mínimos detalles. No miraba a nadie, pero sin perder el control de lo que se ofertaba en la pista. Esperaba.

- No tardó en salir, distante , se perdió en la pista.

- Pero a ella no la sacaban . Como siempre que le pasaba algo feo empezó a imagianr cosas. Los bailarines podrían parecerse a los animales del zoológico o la historia de cada uno , con su maña, con su girito, con su modo ya fijo de posicionarse. -- Jeje,-- sonreía el de bigote finito, inclinando el marote de costado. Una vestida de boa se deslizaba sin separarse del piso, medias caladas y pelo alborotado. EH! ..Don Corleo...ne , Don Corleo...ne...¡che piacere averiti qui..!.

Con su chaleco brillante, Don Corlone arremete dando la vuelta por todo el salón.

Un grandote cargado de espaldas, tapa a una mina diminuta que parece muy feliz pues sonríe todo el tiempo mientras baila en punta de pies. Otra, pelirroja de pelo corto baila cerrando los ojos, usa pantalones verde militar. ¿Qué siente, digo yo?.

--Hey hey ...! Niña…¿bailás?

- No se dio cuenta de que estaba viniendo hacia ella.

Hubiese evitado que “Don Dientes” cruzara el salón.. Lo llamaba así porque tenía los dientes como afilados en triángulo. Era insoportable. Cometía errores y culpaba siempre a la pareja

- Sí, por supuesto!

- ¿En qué estabas?

- No nada, distraída.

- “Tinta roja”, chiquita, lo tocan para nosotros, dale.

- “Don Dientes” se avivó de que “el horno no estaba para bollos” y no le exigió, esta vez, que hiciera figuras. Extrañamente, bailó callado. Cuando empezaron los boleros la devolvió a la mesa.

- Fue hasta el baño. Estaba lleno de mujeres arreglándose el maquillaje. Algunas se cambiaban la ropa. Vaya a saber por qué. - Se sintió infeliz. ¿Juan sabría cómo se debe hacer para ser feliz? .Nunca le pidió que se lo enseñara.

Qué le iba a enseñar. Esas cosas no se enseñan. Tampoco le interesaban las mismas cosas.

¿Por qué tenía ese sentimiento de ser una huérfana entonces?

¿Por qué le importaba alguien que no valoraba , sólo le gustaba su planta, su espalda, sus manos.

- Nunca vendría al salón Cannig. Ni falta que hace. ¿Se iba o se quedaba? ¿Cara o seca? Se pintó los labios. Cruzó por la pista sin saber claramente qué iba a hacer, todo dependía de si bailaba este tango que estaba sonando.

Si no lo bailaba - se juró- se volvía a casa.

Actualización:

Venite Brujita que hay quien te enseñe de lo mejor...en serio

Actualización 2:

Qué placer leer las respuestas!!

Actualización 3:

Giralda, estoy escribiendo todos los días por si las moscas el Dragón contesta jajajajaja, es una joya y un placer leerle pero hoy te dedico mi infinitesimal corrección de un poemita a vos , es parte de la serie Ângeles de enfrente, leelo, me van los ensueños máas preciados en él. Gracias Dragon.

Actualización 4:

Por supuesto vi "Danzón" y "El Baile"

Gracias queridos todos por las cariñosas y excelentes respuestas, me hacen muy feliz.

8 respuestas

Calificación
  • hace 1 década
    Respuesta preferida

    ¿Cómo se debe hacer para ser feliz? vaya niña de zapatitos rojos, eso viene en el envase. No tiene devolución ni garantía. Somos huérfanos, ese el uno de los secretos, y apechugarlo. Vivir apenas con lo puesto, el día no termina nunca, ni las noches, ni mi soledad, ni la tuya, ni de la del mar que siempre ruge y nos llama. Uno decidió cruzar el umbral, alejarse despacito, probar la miel más amarga, querer saber que tan largo en ese precipicio. Lo saben las manos, la boca que aprendió a humedecer el viento o avivar el fuego eterno en la mirada. Lo saben mis manos, las tuyas, niña de zapatos rojos, eternamente niña.

    El escenario, la pista, algún banco de cualquier plaza. El último café o aquel primero. Las palabras del adiós, las culpas, el primer incendio. La historia, el recorrido entre la sal y todas las memorias. Yo me busco todavía en sueños, todavía descalzo tomo algún lápiz azul y escribo te quiero. Tú historia, ese sol a medianoche. Yo alguna vez fui el que abrió las puertas del cielo, se me fueron creciendo las alas hasta llegar a alturas imposibles. Lo mío va más allá de la tristeza, de esas lágrimas que no pueden apagar tanto fuego voraz, tanta lejanía. Del miedo de no poder dejar de volar como un barrilete perdido. La orfandad, este desatino de carencias y desencuentros, esa nube que escupe geranios e inmolan cada súplica a la deriva, cada vuelta de tuerca en esa enramada donde se cruzan los caminos.

    Y soy feliz, inmensamente feliz y sin motivos. Nada me ata, nada me atrae. A veces, tan solo en algunas ocasiones diviso el vértice dorado, el contorno de ese cariño tan deseado y entonces crujo y diminutas columnas de humo me consumen. Y mi soledad se funde en el abrazo soñado y me salen espigas en el pecho y mi sonido se confunde con la lluvia y me pierdo en esos ojos, perenne e inmolado.

    Si nadie te saca a bailar es que estás esperando en silencio, puede que si, puede que no, y a veces es mejor volver a casa. Las paredes amigas, las viejas fotos, el ayer que siempre regresa, de las manos de un duende. Siempre.

    Lilas, yo tampoco bailé, los dientes afilados me hacen mal a los oídos, a eso los guardo para escuchar cositas agradables o algún rumor, tarde, siempre muy tarde

    Los zapatitos siempre a mano, siiiiii, siempre.

    Besos, me luelen las pezuñas.

    http://www.youtube.com/watch?v=6ZHqZGixTeU

    Youtube thumbnail

  • Bruja
    Lv 5
    hace 1 década

    Lilas,

    Escribes imágenes y hasta sonidos...

    El día que aprenda a bailar tango seré la más feliz.

  • Anónimo
    hace 1 década

    Curioso relato, introvertido a ratos, con un aire surrealista a veces en el monólogo introspectivo, desarrollado todo con un estilo no recargado, pero si con cierta elegancia.

    Cuidate mucho.

    Un saludo.

  • Miroca
    Lv 6
    hace 1 década

    Lilas...

    Hoy no me quedo solo con la lectura y el saludo, hoy disfruté un tango en un escenario vivido.

    Recibe un abrazo. Felicidades por el sentimiento...

    Fuente(s): Miroca...
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  • Anónimo
    hace 4 años

    SI, LAS VECES QUESEA NECESARIO *

  • hace 1 década

    Lilas, tarde pero segura. Te confieso que no sé que disfruté más: tu texto o el que le inspiraste a Don Dragón. Pero leer a ambos, uno como complemento del otro, fue un placer. Así que además de admirarte como narradora, te admiro como ángel instigador. Ja...

    ¿Qué sería de nosotros sin el baile? Primer reconocimiento del otro.

    Me llevaste de la mano a una película de los noventa. ¡Acabáramos! Danzón de María Novarro. Ojalá la pudieras ver.

  • hace 1 década

    Hola Lilas... Muy lindo el relato... lo leo y me parece presenciarlo.. te felicito!!!

    Y bue... cara o seca? Yo creo que el tango lo bailó y vaya a saber uno que pasó después... Pero a la casa seguro que no se fue... Beso!!

  • hace 1 década

    Qué maravillosa..Lilas!

    Sos un verdadero lujo.

    No sé hacer análisis literario .. ni poetico..

    Como simple lectora.. Un lujo!!

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