Anónimo
Anónimo preguntado en Arte y humanidadesPoesía · hace 1 década

¿que hablas con tu analista?

El sueño fue tremendamente recordatorio. Era impensado no despertar inmediatamente. La cafetera que compré para vos produce en sus entrañas uno de mis placeres. Bufa, humea. ¡por favor no silbes! Y la turra silba. Recordándote otra vez. Como ves, es imposible dejarte atrás, hasta en los hechos minúsculos de la monótona vida cotidiana esta tu presencia invadiéndolo todo. ¿dónde están los sueños pisoteados? No veo el pie. Veo tu boca anhelante de mis besos, esos que hoy se evaporan como el aroma del café. Si hace mucho que retomé una vida semi nueva ¿Cómo es posible que aparescas recurrentemente?

Mi psiquiatra no hace bien su trabajo ¿ o no sabe de afectos? ¿hay una materia específica en efectos de los afectos en esa carrera? De todas maneras estas siempre. El sexologo dice que el cuerpo tiene memoria y no olvida tan fácil, en fin, podría vivir sin tu sexo –creo- pero no sin tu sonrisa como esta visto. Soy racional y evolucionado (!!!) llevo una vida perfecta sin vos a no ser por este sueño recurrente.

Ah, y por esa bombacha y tu toalla que hace meses que no puedo descolgar

¿tendrá algo que ver?

Hola ¿ doctor?

Actualización:

Lily, aunque no lo creas lo escribí pensando en tu respuesta

Actualización 2:

Amigos, amigos, no crean todo lo que escribo como que me esta pasando. Si bien soy sensible, romántico si quieren, se necesita algo más contundente que un desamor para voltearme.

20 respuestas

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  • hace 1 década
    Respuesta preferida

    Ella esta ahi, junto a tus recuerdo,

    ella permanece silente, pero tu quieres verla..

    donde se te has escondido que no puedes echarla?

    donde la colocastes que aun no la olvidas?.

    No busque al medico,... la importante respuesta

    buscala muy adentro y... si aun la encuentras

    porque has de sacarla si la quieres dentro?

  • hace 1 década

    Hola ¿ doctor?

    -Sí, soy yo ¿quién habla?

    -A .B. Disculpe que lo moleste la noche del sábado, pero estuve todo el día mal, no puedo olvidarla, estoy muy deprimido.

    -Ahá. Entiendo, y qué espera ud que yo le diga?

    -Y..no sé, escuchar su voz, que me diga algo para soportar el fin de semana.

    -¿Descolgó las prendas ya?

    --No, sería como matarla, si están las prendas es como que se fue y va volver.

    -Mire A.B tiene que aceptar la realidad de una vez por todas. Barajar y dar de nuevo.

    -No puedo ser tan frío, ¿ud no sabe que hay una infinidad de cosas, recuerdos, que estoy duelando yo solo?, no puedo más, siento nostalgias de cada instante que vivimos juntos. No entiendo cómo ella puede estar sin mí

    -Bueno A.B, no vamos a hacer la sesión por teléfono, hágase algún plan para salir un poco, vea gente. Lo charlamos el lunes.

    Colgué el teléfono.No me sirvió de nada hablar con él. Sólo quería sacarme de encima. Pero ahora mismo voy a la soga, saco los broches, la bombacha, la toalla. Sin pensar-¡ basta de pensar!- las tiro a la basura- si vuelve no pasa nada con perder una toalla y una bombacha- y me voy.

    Me voy a la calle. A Corrientes, aunque esté fea, es el único lugar por el que puedo vagar, ver libros…y espero, espero …¿Pasará por acá?

    Corrientes sigue brillando a pesar de todo, no pueden con ella. Es imbatible.

    Corrientes me cobija. Cobija a todos los desheredados, los penitentes, los que rumiamos recuerdos, a los escribientes, soñadores, nostálgicos. A los peregrinos de la noche, a los fascinados, hipnotizados de ilusiones reiteradas, a los monocordes juglares, románticos guardianes de un pasado bello, terso, liso, como el espejo del pavimento húmedo. A los que aún tenemos labios cosquilleantes en los que se aposenta el deseo de amar y ser amado. Y entonces cruzo a la vereda de enfrente y leo el libro que escribí ...y soy yo ese mismo que cruzó destemplado, aterido... soy el que llama al psiquiatra y el de la foto de la contratapa sonriente. Soy yo ambos dos.

    Lilas P

    Fuente(s): Ohhhhh Antibobo...pusiste trampa de miel....y caí por la miel directo directo
  • hace 1 década

    Uno de los problemas que veo/leo/escucho, y no deja de ser muy antiguo,trasnochado,demodé y muy peligroso, es el llamar doctor al analista.Hay que hacerlo caer de su sitial, del que todo lo sabe, todo lo arregla, está siempre disponible y además, por si esto fuera poco, puede saber lo que nos pasa, colocandose 5 minutos detras de un celular.¡My God,,,!! la mitad de la cura posible, a la tristeza, la melancolía, el desgano, la depresión, la neurósis o decir la dependencia-del-otro-imaginario, esta justamente allí, en descubrir eso,en hacerlo carne más que conocerlo, que no hay quien sepa/pueda por mí.Un analista, no necesariamente un doctor, que calla, o que dice ahá, o que devuelve la pelota, más que otra cosa muestra en acto eso, lo calla, no lo dice, lo muestra...que del"saber-que-me-concierne", no hay respuesta en lo real.La verdad se inventa y este es el saber... ¿como otro podría inventarlo por mí,,,?..¿La otra mitad,,,?,¡¡quererlo,,!!! o decir querer bajarme de mi nube de omnipotencia y no conózco mayor omnipotencia que querer creer que el otro sabe/puede por mí..Con todo respeto y desde mi ignorancia,, un abrazo mi querido Antibobo, muy bueno el relato. ,,Orlando,,,

  • Anónimo
    hace 1 década

    Coincido con la orda salvaje.

    Y con el analista, simplemente le digo que:

    Me da miedo

    expresar mi amor por ella:

    el vino pierde su fragancia

    cuando se vierte en la copa.

    Enneccerus

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  • Anónimo
    hace 1 década

    Muy buen relato, mucha facilidad tienes para la prosa.

    Y sobre qué hablo con mi analista, con mi analista no hablo, "hago".

    Sí o no, Carlito?

    Besos a ti desde Frankfurt, Antbb...

    Vilma Picapiedra

  • Anónimo
    hace 1 década

    Sobre mi pecado capital preferido: La lujuria.

    Y a propósito: extravagantemente genial tu lujurioso escrito.

    Ah! y también hablo sobre el nombre de los muertos...

    "Abrió la mano y contó con los dedos

    los nombres de los muertos,

    luego usó los dedos de la otra mano.

    Añadió a la lista los colores que le rodeaban,

    las ramas del árbol que estaba frente a su casa,

    las plantas del camino y las hojas del bosque.

    Y antes de dormirse,

    añadió su propio nombre".

    Con afecto,

    Carlito el cavernícola

  • hace 1 década

    No hay profesional que pueda borrar nuestros recuerdos.

    Ellos lo resisten todo.

    Compañero no dudes en seguir analizandote.

    Eso ayuda mucho a las personas soñadoras

    como nosotros.

    Fuente(s): Saludos...La Rosa Púrpura
  • Anónimo
    hace 1 década

    No creo que tu psiquiatra no haga bien su trabajo o no sepa de afectos.

    Él te ayuda a aprender a pensar y a resolver las cosas, tú debes también poner tu parte para salir adelante.

    Es un trabajo entre ambos, caso contrario el tratamiento no tendría sentido.

    La respuesta la tienes que encontrar tú, indagar tu "yo interno".

    Cuando la encuentres, loe sueños recurrentes desaparecerán.

    ( Los sueños recurrentes son conflictos no resueltos.)

    Cariños:

    Cristina®

  • hace 1 década

    Excelente.

    Y te dejo una frase de Sabina que resume algo de lo que escribiste:

    "Dolor de muelas, pan de centeno.

    Hasta las suelas de mis zapatos te echan de menos."

    Besos!

  • Anónimo
    hace 1 década

    ay que pena, tranquilo el tiempo lo cura todo.

    Yo no voy al psicoanalista, mi novio es argentino y me psicoanaliza todos los dias..

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