Anónimo
Anónimo preguntado en Ciencias socialesOtras - Ciencias Sociales · hace 1 década

formas de gobierno de argentina?

cuales fueron las formas de gobierno entre 1810 y 1830?

1 respuesta

Calificación
  • hace 1 década
    Respuesta preferida

    Triunvirato (Argentina), principal órgano ejecutivo del gobierno de Buenos Aires desde 1811 hasta 1814, de carácter colegiado y compuesto por tres miembros, que sustituyó al sistema de juntas surgido a raíz de la Revolución de mayo de 1810 y fue sucedido a su vez por el Directorio. Asimismo, recibe esa denominación el periodo histórico argentino transcurrido durante su vigencia.

    Con el objeto de reemplazar a la llamada Junta Grande, presidida por el conservador Cornelio de Saavedra, el 23 de septiembre de 1811 se constituyó el Triunvirato

    El conocido como segundo Triunvirato, constituido tras la revolución de octubre de 1812, estuvo integrado por Antonio Álvarez Jonte, Juan José Paso y Nicolás Rodríguez Peña. El 1 de enero de 1813 se convocó la Asamblea General Constituyente, que acabó por crear la figura del director supremo, y con él la institución del Directorio, el 22 de enero de 1814, poniendo así fin a la existencia de los triunviratos rioplatenses.

    A principios de 1811 llegó a Montevideo Francisco Javier de Elío nombrado por el Consejo de Regencia como nuevo virrey del Río de la Plata. De inmediato declaró a dicha ciudad capital del virreinato e intimó a la Junta porteña el acatamiento de su autoridad. Como su pretensión fue rechazada, Elío declaró a Buenos Aires ciudad rebelde y decretó el bloqueo de su puerto. En esas circunstancias pidió ayuda británica. A pesar de que inicialmente no supieron qué hacer, frente a la insistencia de Elío las fuerzas británicas apoyaron el bloqueo. Esta actitud coincidía con la política proclamada del Reino Unido, pero era en el fondo contraria a las intenciones más sutiles (y secretas) del gabinete británico. Por ello, el gobierno inglés envió un almirante a Buenos Aires con el objeto de asegurarse que el bloqueo no impidiera el legítimo comercio británico con Buenos Aires. Por otra parte, la comunidad británica en Buenos Aires, libre de estas ambigüedades, presionaba permanentemente por el reconocimiento del nuevo gobierno. Una vez que Fernando VII fue restituido en su trono, Gran Bretaña se rehusó a darle el apoyo naval que necesitaba para recuperar su imperio, y tampoco permitió a otras potencias ayudarlo.

    la Asamblea decretó a fines de enero de 1814 la concentración del poder ejecutivo en una sola persona, creando el cargo de director supremo del Río de la Plata que recayó en Gervasio Antonio de Posadas.

    Alvear sucedió a Posadas en enero de 1815 pero fue pronto derrocado por los mismos militares que lo habían apoyado durante el auge de su influencia, y su caída arrojó al gobierno de Buenos Aires a una severa crisis, agravada por el conflicto con Artigas en las provincias del Litoral. De todas maneras, y a pesar del caos político interno, la parte sur del Río de la Plata quedaría para esa época definitivamente libre del poder español, aun cuando tal cosa estaba lejos de constituir una certeza en aquel momento.

    Dos frustrados intentos de acercamiento entre España y las Provincias Unidas durante el período liberal-constitucional (1820-1823)

    La Junta Provisional que los liberales obligaron a Fernando VII a constituir, como consecuencia del pronunciamiento de Riego, se ocupó de la situación de América, decidiendo el restablecimiento de los ministerios de Gobernación y de Ultramar, así como el licenciamiento del ejército que debía dirigirse al Río de la Plata.

    El retorno de Fernando VII al poder y la caída del gobierno constitucional en España volvió a hacer fracasar el débil contacto logrado entre Buenos Aires y Madrid. Mientras vivió Fernando VII, la Corona española alentó la ilusión de recuperar sus ex colonias sudamericanas. No fue suficiente la derrota sufrida por el Ejército Real del Perú en la batalla de Ayacucho para modificar esta actitud, y era un claro síntoma de la misma la respuesta del ministro español Cea Bermúdez, ante la noticia del reconocimiento británico a la independencia de México, Colombia y Buenos Aires, expresada en enero de 1825. Bermúdez decía en aquella ocasión: "El Rey no consentirá jamás el reconocer los nuevos Estados de América española, y no dejará de emplear la fuerza de las armas contra los súbditos rebeldes de aquella parte del mundo". (1)

    Tras el paréntesis que impuso la revolución liberal de Riego en 1820, la década de 1823 a 1833 fue difícil para el retornado Fernando VII. Una vez más soberano, creyó que podía hacer retornar a las provincias americanas a la lealtad a la corona. Pero se encontró en la compleja posición de un soberano con tendencias absolutas que debía ser moderado y conciliador para conservar la aprobación y apoyo de los poderosos aliados europeos, y al mismo tiempo, otorgar la imagen de firmeza que demandaban los ultrarrealistas en el plano interno. Como resultado de estos factores interactuantes, nuevamente Fernando VII debió recurrir a una política de doble faz destinada a apaciguar tanto a los ultrarrealistas, que temían la revolución, como a los aliados europeos, que aconsejaban la moderac

¿Aún tienes preguntas? Pregunta ahora para obtener respuestas.