Anónimo
Anónimo preguntado en Música y entretenimientoEncuestas y sondeos · hace 1 década

¿Por qué las personas mienten?

Actualización:

Querida Almeja: por supuesto todos hemos mentido alguna vez; me refiero a la gente que lo hace muy a menudo.

Actualización 2:

Orlando: gracias, esta vez tu respuesta me resulta algo complicada.

15 respuestas

Calificación
  • hace 1 década
    Respuesta preferida

    Querida Fenix (Gigi resurgiendo),

    Una mentira siempre oculta en forma parcial o total la realidad, es una declaración realizada por alguien que cree o sospecha que es falsa o parcial, esperando que los oyentes le crean.

    Mentir está en contra de los cánones morales de muchas personas y está específicamente prohibido como pecado en muchas religiones. La tradición ética y los filósofos están divididos sobre si se puede permitir a veces una mentira, pero generalmente se posicionan en contra: Platón decía que sí, mientras que Aristóteles, san Agustín y Kant decían que nunca se puede permitir.

    Un mentiroso es una persona que tiene cierta tendencia a decir mentiras. La tolerancia de la gente con los mentirosos es normalmente muy pequeña, y a menudo sólo se necesita ser cogido contando una mentira para que te pongan la etiqueta de mentiroso y no ser más de confianza. Esto por supuesto es moderado por la importancia del hecho de que te hayan mentido sobre algo.

    El filósofo Leo Strauss acentuó la necesidad de mentir para ocultar una posición estratégica, o para ayudar a la diplomacia. Así lo hicieron también los representantes de la filosofía política desde Maquiavelo a la "mentira noble" de Platón.

    San Agustín distingue ocho tipos de mentiras: las mentiras en la enseñanza religiosa; las mentiras que hacen daño y no ayudan a nadie; las que hacen daño y sí ayudan a alguien; las mentiras que surgen por el mero placer de mentir; las mentiras dichas para complacer a los demás en un discurso; las mentiras que no hacen daño y ayudan a alguien; las mentiras que no hacen daño y pueden salvar la vida de alguien; y las mentiras que no hacen daño y protegen la "puridad" de alguien. Por otra parte San Agustín aclara que las "mentirijillas" no son en realidad mentiras.

    En muchos países afectados por la Segunda Guerra Mundial, se entiende que mentir para proteger a personas de un opresor inmoral es generalmente permisible.

    En fin..... tema por demás interesante y controversial....Saluditos Cariñosos, ilianapicco

  • hace 1 década

    "Sin mentiras la humanidad moriría de desesperación y aburrimiento" Anatole France

    "La semiología trata de todo lo que puede usarse para mentir" Umberto Eco

    "El hombre puede fingir que finge, es decir, puede decir la verdad fingiendo que miente" Freud

    No se,,, lo dijeron ellos, pero la palabra mentira tiene una connotación o una fuerte pregnancia moral. En realidad lo verdadero y lo falso, articulan moebianamente en aquello que llamamos lenguaje o decir no hay lo verdadero sin lo falso o su recíproca. El problema con la mentira para mi, es la intención con que se lleva a cabo, porque en general el camino es que se llega a la verdad a traves de ella. ¿No es el caso de las novelas policiales,,,? o del detective que finge creer la mentira,,, para encontrar que hay más allá o decir la verdad que oculta.Bueno no me extiendo más, es para pensarlo,,Un abrazo,,Orlando,,,

  • hace 1 década

    Empezamos a mentir a los 3 anyitos.

    Es prueba de nuestro crecimiento cognitivo y no un pecado por el que tengamos que ser juzgados.

    El uso de la mentira o no depende de nuestro abuso.

    Las consecuencias de la mentira entra dentro de nuestra capacidad de razonamiento asi como la eleccion de la respuesta que mas conviene que a veces no es la correcta.

    El uso de esta herramienta de la mente se va perfeccionando a medida que crecemos. Algunos se pierden en su mal uso y tropiezan con ella.

    Otros la utilizan razonablemente para deducir la verdad.

  • hace 1 década

    Por cobardía muchas veces. Decir la verdad implica compromiso, o tener que dar explicaciones. Se miente cuando falta valor para decir algo. muchas veces por que alguien pide "no se lo digas a nadie"

  • ¿Qué te parecieron las respuestas? Puedes iniciar sesión para votar por la respuesta.
  • hace 1 década

    lo hacen por temor o gusto. La persona miente pensando en que se salvara en ese momento. pero se guia solamente a una catástrofe la cual uno mismo construye

  • hace 1 década

    Hay veces que mentir es una obsesión. No importa el objetivo, aquellos que volvieron costumbre o hábito estructurar su vida en torno a mentiras llegan a utilizarlas tanto en situaciones críticas como en contextos que no lo ameritan.

    “Hay formas de supervivencia que incluyen la mentira, por ejemplo en medios hostiles. La diferencia es que en los mitómanos esto nace espontáneamente, no mienten para sobrevivir sino que es una condición de su existencia, lo hacen en situaciones difíciles pero también en situaciones que no valen la pena. Es como un vicio”, (Hugo Marietán, médico psiquiatra y docente de la Universidad de Buenos Aires (UBA)Con él coincide Eduardo Grande, presidente de la Asociación Argentina de Salud Mental. “La mitomanía es una patología según la cual las personas mienten por lo que sea. Con la mentira no buscan obtener un beneficio. Mienten por el hecho de mentir, incluso no logrando satisfacción con la mentira. En estas personalidades la mentira está incorporada al discurso”, explica.

    Según los especialistas, la mitomanía no es una enfermedad en sí misma sino que corresponde a un conjunto de síntomas que pueden presentarse en diversos padecimientos psíquicos, particularmente en los Trastornos Obsesivos Compulsivos y, sobre todo, de personalidad. “La mitomanía tiene que ver con un trastorno compulsivo porque hay una repetición constante y obsesiva de la mentira, pero sobre todo hay que pensarla en base a un problema de personalidad”, asegura Grande.

    En ese sentido, apunta que el mal que afectaba al adorable Pinocho suele darse en dos tipos de temperamentos: en personas inseguras de sí mismas, necesitadas de afecto y de demostración constante de estima y en aquellos que buscan siempre ser el centro, sobresalir y hacen una lectura frívola y superficial de la realidad.

    “La mentira patológica tiene que ver con trastornos en la constitución del Yo, autoestima baja, gente insegura y necesitada de afecto, sienten que si no mienten nadie los va a querer. Tienen una dificultad en la perseverancia y en responsabilizarse de sus actos”, indica la coordinadora del Programa de Salud Mental del Hospital Pirovano, Eva Corsini, quien agrega: “El mitómano falsea la realidad para hacerla más soportable o para mostrar una imagen mejor de la que realmente tiene”.

    Gustavo Bertrán, coordinador del Hospital de día del Centro General de Agudos doctor Teodoro Álvarez, asegura que todo ser humano “tiene su propio mundo de ficción”, aunque diferencia este tipo de fantasía de la que es empleada a diario por la persona mitómana debido a que, en ellos, “la mentira es constante y exacerbada”.

    Mentir es una de las conductas más reprochables entre quienes viven en sociedad. No obstante, falsear la realidad esporádicamente es algo innato a los seres humanos, ya sea con el objetivo de eludir un compromiso, de comportarse diplomáticamente y aun como condición para desempeñar el rol social que cada persona ejerce en sociedad.

    “El neurótico miente porque percibe la realidad de una manera. Partimos de la base de que el entorno social es una construcción, una ficción, por lo que la persona está siempre tratando de construir un personaje para adaptarse a esa circunstancia. Así es que socialmente ejerce distintos roles”, indica el especialista.

    Distinto es lo que sucede cuando la persona recurre a la mentira en todos los ámbitos de su vida, cuando queda atrapada por completo en su propia red de falsedades, a tal punto de creer en ellas y ser la única manera que tiene para relacionarse en sociedad. Esas son las características que describen por completo al mitómano.

    “La mitomanía se diferencia de la mentira en que no es episódica sino permanente, se manifiesta desde la infancia y está caracterizada por una sistemática tendencia a falsear la verdad respecto de los hechos, cosas o personas”, apunta Jorge Odzak, médico legista y miembro del Cuerpo médico Forense de la Corte Suprema de Justicia.

    “La diferencia entre el mentiroso común y el mentiroso patológico reside en la forma y en la persistencia de la mentira. El mitómano tiene la característica de actuar tan bien su personaje que hasta se miente a sí mismo y se cree su personaje. No obstante, siempre hay un resto que lo ancla a la realidad”, apunta Marietán y con él coincide Grande al evocar un viejo aforismo: “El que miente mil veces cree que lo que dice es verdad”.

    Además de la mentira social, de la, a veces, tolerada mentira piadosa, de las empleadas para magnificar historias que lo conviertan en un ser atractivo socialmente o lograr conmover a quienes lo rodean, el mitómano también cae en la mentira justamente para encubrir el prontuario de fantasías que lleva acumuladas en el guión de su propia novela épica.

    “En principio no es fácil descubrir a un mitómano porque está muy entrenado en la mentira. El mentiroso común tiene algunos elementos paraverbales, movimientos del cuerpo, gestos o tics, como rascarse la nariz, tocarse la barbilla o pasarse la mano por el pelo, mover las piernas, que son incontrolables y los delatan. En cambio, el mentiroso patológico controla todo esto y logra que su mensaje no suene diferente a cuando expresa algo real o verdadero. Son artistas de la mentira”, sostiene Marietán.

    Esto ocurre porque en la conducta del mitómano llega a naturalizarse el hecho de tomar recaudos para evitar que su mundo ficcional sea descubierto, lo que, como contrapartida a la ausencia de culpa o remordimiento al expresar sus mentiras, muchas veces implica un esfuerzo que le genera desgaste y angustia. “La complejidad que implica mantener la mentira provoca sufrimiento. Hay mentiras que son imposibles o, al menos, difíciles de sostener, es por eso que estas personas deben recordar lo que dijeron para no pisarse, implica un desgaste terrible”, evalúa Corsini y con ella coincide Bertrán al asegurar que “la energía psíquica es limitada, o uno la pone en lo que quiere hacer a través de sus deseos e intereses o la emplea para ficcionar permanentemente”.

    Como bien decía el poeta inglés Alexander Pope, “el que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera”.

    La “manía de mentir”, “de mitificar”, de allí viene su nombre, afecta no sólo al mitómano sino también a las personas que lo rodean, sobre todo cuando mentir es un síntoma subyacente u oculto detrás de otra patología, como la compulsión por el juego o las adicciones.

    Según estadísticas realizadas en 2005 por el Servicio de Salud Mental del hospital Álvarez, el 92% de los pacientes miente sobre el consumo de sustancias; el 25% sobre la ingesta de alcohol y el 58% sobre el juego patológico (ludopatía).

    No obstante, existe otro escenario en el que la patología suele complicarse aún más. Es cuando la “manía” de mentir está presente en personalidades antisociales, principalmente en estafadores y cleptómanos.

    Decir “nunca miento” sería justamente una forma de faltar a la verdad. No obstante, cuando se debe medir cada palabra, controlar cada gesto, automatizar cada respuesta para evitar ser descubierto en alguna falacia porque la vida gira en torno a una cadena interconectada de falsedades, es que la mentira pasa a ser síntoma de enfermedad y de una patología equiparable al set de filmación de una película de ficción de esas que siempre parecen tener una segunda parte.

  • hace 1 década

    Por inseguros, porque quieren ser aceptados.

  • Anónimo
    hace 1 década

    El mentiroso natural lo hace para quedar bien ante los demás y ante el mismo, se dice en su adentro ME LO CREYERON DE NUEVO, se acostumbra a eso y desea ser mas tomado en cuenta por los de su entorno.

  • hace 1 década

    Es tan complicado responderte como la naturaleza del propio ser humano, porq hay quienes hicieron de sus vidas una mentira y no pueden salirse de ella, pareciera un perveso deporte.

    Patita

  • Anónimo
    hace 1 década

    por inseguridad y no tener personalidad definida

    Fuente(s): dany
¿Aún tienes preguntas? Pregunta ahora para obtener respuestas.