Sole
Lv 4
Sole preguntado en Arte y humanidadesFilosofía · hace 1 década

¿Qué es la metafísica para Borges?

Jorge Luis Borges ha escrito, leído y hablado mucho. Recorrió el siglo a caballo de las palabras, por entre los anaqueles de una biblioteca personal infinita y laberíntica. Atravesó ocho décadas construidas sobre la palabra leída, escrita y dicha. Fundó una nueva escritura, una nueva actitud lectora, una forma original del diálogo -cruzado por la ironía y la inquisición del dato erudito-, y se enroscó, vocacionalmente, en inumerables polémicas, a pesar de que alguna vez haya declarado que la ironía es "una cosa que aprecio y agradezco y de la que soy del todo incapaz". Y, a pesar de que, ya octogenario, respondiera, a la pregunta "¿Qué es la humildad?": "En mi caso, una forma de lucidez. Prefiero, como los japoneses y los chinos, que los otros tengan razón. Detesto las polémicas."

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3 respuestas

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  • hace 1 década
    Respuesta preferida

    Chiquita, estaba por salir cuando me topé con tu interesante demanda.

    Borges intertextualiza su creación y sus ensayos prefiguran sus ficciones.

    El ejercicio ambiguo que desemboca en la composición se inicia en la metafísica que para Borges es una rama de la literatura fantástica. Imaginar a Dios y hacerlo protagonista de diversos relatos míticos que se consignan en las cosmogonías es la máxima ficción, concebida como invención y, como construcción Borges reseña las cosmogonías, las relata traduciéndolas a su lenguaje y luego las incorpora a su ficción, pero al incorporarlas se inserta dentro del relató mítico.

    http://www.youtube.com/watch?v=nN5hDQgMI2g

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    El profeta velado se contamina de la herejía de Basílides, analizada en Discusión, libro anterior al de la infamia. Y en el título de su ensayo aparece como imagen predominante la figura enmascarada: «Una vindicación del falso Basílides».

    Esta proliferación de la intertextualidad se asemeja a la cópula y a los espejos y se aproxima a la contaminación del libro. El libro sin embargo parece trasmutarse y desaparecer como un sueño al tiempo que se le concibe simultáneamente como un libro total, como una posibilidad de lectura cifrada de lo cósmico. El libro de sueños aparecido en 1976 es una antología textual de sueños donde se insertan algunos textos firmados por Borges. El puro hecho de seleccionar el material se convierte en una autoría y todos los textos se asimilan a un solo autor polivalente, el propio Borges. Así se aniquila su individualidad al tiempo que se resalta. La intertextualidad se agiganta pero también se desvanece dentro del contexto de lo soñado, que equivale de nuevo a un reflejo en el espejo: lo soñado nos vincula con un rostro que se esfuma en cuanto la vigilia amenaza la noche.

    La ambigüedad evocada en el «ejercicio» de una ficción preparatoria invade la composición total. A la precisión de ciertas imágenes tajantes responde la imprecisión de lo soñado. Pero la composición, la ficción, que se fundamenta en la intertextualidad y que se encarna en ella, nos conduce a un concepto que abarca todo lo anterior.

    La intertextualidad es el Libro, pero el libro es concebido como una escritura cifrada del universo, como un espacio donde se conjunta la palabra y la escritura y por tanto como un espacio sagrado. Julia Kristeva dice en Texto de la novela: «La escritura es concebida como una red de marcas para cuya sustancia escritural y valor fonético de MATERIA es tan importante como el contenido expresado». El reflejo vacío del espejo, la irrealidad del universo se conjuran en la escritura y en la palabra revelada, en el verbo encarnado, en la escritura y en ese espacio donde convergen palabra como sonido y palabra como grafía, se recupera el universo, es más, se concentra el universo.

    El libro, combinación de letras y de números, es concebido como revelación, como otra forma de la herejía gnóstica, la cabalística: Esa ciencia oculta que mediante combinaciones puede crear hombres imperfectos como el Golem o sueños perfectos como el tigre asiático. La composición combinatoria de palabras que preside a la ficción ordena el mundo y lo enfrenta así ordenado, dentro del espacio que la grafía condensa, «al desorden asiático de la realidad».

    La intertextualidad borgiana abre el camino a la lectura plural, a la reescritura de lo leído. En Borges converge el autor universal y desaparece el escritor que el individualismo romántico nos ofrece como estereotipo. Firmar un texto o antologarlo viene a ser lo mismo y en su escritura Borges convoca a la vez el problema mismo de la escritura y de su teoría, o mejor, de la composición del relato.

    - Se ha largado a llover torrencialmente. Me has cobijado bajo el paragüas de Borges de empaparme de lo lindo.

    Te mando mi beso Sole

    Marta

  • Marco
    Lv 4
    hace 1 década

    Sole, refuerzo en lo que puedo lo que te brindó "la profe" como es, y ustedes le llaman

    A partir de la Memoria, la Palabra del Poeta se inmerge en un todo abarcador, que le ofrece el acceso a una visión diferente y diferenciadora, a través de una forma particular del conocimiento. Eduardo Mallea se refiere al "conocimiento auroral" que alcanzan algunos escritores, entre los que menciona a Borges. Entonces, la pregunta es: ¿en qué consiste ese "conocimiento auroral"? Se trata de un conocimiento que forma parte del principio del Todo. Esta es la instancia en la que el Poeta apela a su Memoria como fuente primera del conocimiento, para transferirlo, así, a los otros. Por eso, el conocimiento poético es un conocimiento por participación.

    Como se dijo, el Poeta tiene acceso a realidades superiores: él participa de ellas y las transfiere a los otros. Esas realidades tienen estrecha relación con los orígenes que justifican la existencia del hombre: el origen del universo y el origen de sus vinculaciones con lo numénico. La cosmogonía, como una primera aproximación al universo, está en la acción de la palabra del Poeta, instaurada como logos poético, mediatizado por la memoria.

    El mismo Borges, a la hora de ensayar una explicación del fenómeno poético, termina confirmando la acción y el efecto de la memoria, a la vez que realiza una transposición epocal, una actualización del procedimiento: "La poesía es el encuentro del lector con el libro, el descubrimiento del libro. Hay otra experiencia estética que es el momento, muy extraño también, en el cual el poeta concibe la obra, en el cual va inventando o descubriendo la obra. Según se sabe, en latín las palabras "inventar" y "descubrir" son sinónimas. Todo está de acuerdo con la doctrina platónica, cuando dice que inventar, que descubrir, es recordar." En este punto cabría preguntarse el sentido de la inspiración, el poder de la Musa, que visita a los poetas susurrando a los oídos el sentido último de la existencia. Así, el mismo Borges trata de definir el rol de esta "fuerza misteriosa": "... el poeta sería un amanuense de esa fuerza misteriosa que puede salir de su mente, en la cual, tal como creía el poeta irlandés Yeats, estaba contenida la gran memoria, la memoria de todos los antepasados, y quizá la memoria de los arquetipos platónicos."

    Espero alcance. Muy buenos tus videos, Marta.

    Excelentes páginas las que has puesto Sole.

    Buenas noches, un abrazo cordial desde Madrid

  • Anónimo
    hace 1 década

    !Felicitaciones! Sole, no puedo responder a tus preguntas, porque son superiores a mi grado de cultura,pero es un honor el leerlas y el aprender de ellas y sus respuestas.

    -Un saludo-

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