Yahoo Respuestas cerrará el 4 de mayo de 2021 (hora del Este de EE. UU.) y, a partir del 20 de abril de 2021 (hora del Este de EE. UU.), el sitio web de Yahoo Respuestas estará disponible solo en modo de lectura. No habrá cambios a otras propiedades o servicios de Yahoo, ni a tu cuenta de Yahoo. Puedes encontrar más información sobre el cierre de Yahoo Respuestas y cómo descargar tus datos en esta página de ayuda .

Anónimo
Anónimo preguntado en Arte y humanidadesHistoria · hace 1 década

A que se donomina La Atlantida ?

Existio Realmente , que dice la ciencia actual ?

3 respuestas

Calificación
  • hace 1 década
    Respuesta preferida

    ***

    La Atlántida (también llamada Atlantis debido al mitológico rey Atlante, Άτλας) fue un país mítico, cuya primera referencia se remonta a textos del filósofo griego Platón, ubicado en una isla (o quizá península o delta de un gran río, del griego nēsos,νησος), cuya existencia y localización nunca ha llegado a confirmarse con seguridad.

    La Atlántida ha servido de inspiración para numerosas obras literarias y cinematográficas, apareciendo así multitud de versiones de la narración, especialmente en historias de fantasía y ciencia-ficción.

    A pesar del gran número de teorías propuestas, la mayoría de los historiadores actuales opinan que la Atlántida, tal y como la describe Platón, no habría existido, aunque podría haber una parte basada en la realidad.

    En griego se le llamaba Atlantis Nēsos (Ατλαντίς νησος) y en latín Atlantis Insula.

    La Atlántida de Platón

    Las primeras referencias a la Atlántida -bajo este nombre- aparecen en los textos del filósofo griego Platón, el Timeo y el Critias, y según consta en estos diálogos, su isla-acrópolis fue sumergida bajo el mar como consecuencia de varios terremotos y una gran inundación o tsunami en los tiempos en que reinaban los reyes atenienses Cécrope (II), Erecteo, Erisictón o Eresictón y Erictonio, y antes de los tiempos de Teseo, según reza en el Critias (110a-110b). Esta época se corresponde aproximadamente con finales de la Edad del Bronce y principios de la Edad del Hierro Mediterráneo, ya que según las antiguas cronologías recogidas desde la antigüedad clásica, dicho período se ubica entre el 1582 adC (Cécrope I) y el 1506 adC (época de Erecteo I o Erictonio) como podemos constatar en la más antigua cronología griega conservada, conocida entre varios nombres como "Marmora Parium" o "Mármol de Paros", donde el año 1582/1581 adC, época de Cécrope, equivale a unos 1318 años antes de la época en que escribe el autor de esta inscripción, quien termina la relación cronológica en el rey que gobernaba en su época en Atenas, Euctemon, quien había comenzado su reinado unos treinta y cinco años antes, fecha que se corresponde con el año 299/298 adC La época en que Solón visitaría Egipto aparece mencionada en el "Mármol de Paros" con la referencia de Peisistratos como tirano de Atenas, que en la inscripción aparece como el año 297 antes de la época del autor de la inscripción y que equivale al 561/560 adC. Por consiguiente, la Atlántida no desapareció en el 9000 antes de Solón, o 9550 adC, como erróneamente se ha sostenido sino más bien unos 900 años antes.

    En el Critias de Platón, la guerra se lleva a cabo en la misma época en que reinaban Cécrope I, Erecteo I o Erictonio) y Erisictón, o sea, entre el 1521 y el 1506 adC, que es cuando reinaban estos reyes de Atenas que liderearon la guerra contra los atlantes, según el citado fragmento del Critias (110a-110b) y su cotejo con la antigua cronología griega del "Mármol de Paros". Siendo estos citados héroes los últimos reyes que cita Platón como líderes o protagnistas de la guerra entre Atenas y Atlantis, o lo que es lo mismo, entre Poseidon y Atenea, debería entonces situarse el final de la misma en torno al 1506 adC Según parece esta guerra es la misma lucha que las fuentes mitológicas describen -de manera más simbólica- como lucha, disputa, o contienda entre Poseidon y Atenea por las tierras del Ática y otras islas, como Egina, y que ocurre igualmente en los mismos tiempos, y con los mismos personajes citados por Platón en el Critias como protagonistas (1).

    Según Platón, la isla-península Atlántida estaba situada ante los Pilares de Hércules (nombre antiguo del Estrecho de Gibraltar). En sus diálogos del Timeo y el Critias, se expone una historia narrada por Critias, "el Menor" (360 adC), quien describe los orígenes y la forma de la Atlántida a Sócrates y sus invitados. El diálogo del Critias aporta una breve historia de las antiguas civilizaciones, mencionando brevemente la Atlántida y sus relaciones exteriores. A Critias le llega la historia a través del legislador ateniense Solón, quien a su vez recibió el relato de parte de dos sacerdotes egipcios: Sonkhis, de Sais y Psenophis, de Heliópolis, ambas ciudades del Antiguo Egipto, según nos informa Plutarco. Según Critias, los antiguos dioses griegos dividieron la tierra de tal forma que cada dios pudiera tener una parte, eligiendo Poseidón la Atlántida.

    Era una isla mayor en extensión que Libia y Asia, y que después del hundimiento por un terremoto, se convirtió una barrera infranqueable de fango, que por lo tanto, impidió que los viajeros navegaran a cualquier parte del océano. (109)". Según los egipcios, se trataba de una isla de unos 3000 por 2000 estadios, que son aproximadamente 600 por 400 km , compuesta principalmente de montañas al norte y en la costa, con una gran llanura de forma oblonga en el sur. A 50 estadios (unidad de medida griega) desde el centro de la costa sur había una montaña no muy alta donde vivía una mujer de la que Poseidón se enamoró, "Él también tuvo y crió cinco pares de niños gemelos masculinos; y dividiendo la isla de Atlántida en diez porciones, (114) le dio al primer nacido del par de mellizos mayores la morada de su madre y le asignó todo lo circundante, que era lo más grande y mejor, y lo hizo rey sobre el resto; a los otros los hizo príncipes, y les dio autoridad sobre muchos hombres, y de un territorio grande. Y él les dio nombre a todos; al mayor, que era el primer rey, lo nombró a Atlas, y en honor a él la isla entera y el océano fueron llamados Atlántico. Su hermano gemelo, quien nació después de él, obtuvo como su porción la extremidad de la isla hacia las columnas de Hércules, de cara a la que ahora se llama región de Gades en aquella parte mundo, su nombre en lenguaje helénico es Eumelo, en lenguaje de su país es Gadeiro, nombrado en honor a él. Del segundo par de gemelos él llamó a uno Amferes, y al otro Eudemón. Al mayor del tercer par de gemelos él dio el nombre conocido de Mneseo, y Autoctón a quién lo siguió. Del cuarto par de gemelos él llamó Elasippo al mayor, y Mestor al más joven. Y del quinto par de mellizos, él dio al mayor el nombre de Azaes, y al más joven de ellos Diaprepes. Todo ellos y sus descendientes por muchas generaciones fueron los habitantes y gobernadores de diversas islas en el mar abierto; y también, como se ha dicho ya, influyeron en nuestra dirección por todo el país dentro de las columnas tan lejos como Egipto y Tirrenia.

    Fuente(s): wikipedia
  • Anónimo
    hace 1 década

    al continente perdido,de gran avanzada mas que la actual no esta demostrado cientificamente que existio pero tampoco de que no existio? saludos triunfador

  • Anónimo
    hace 1 década

    La leyenda de la Atlántida es Universal y todos los pueblos del mundo aceptan como hecho, la existencia hace milenios y milenios, de este maravilloso continente cuya cultura dejó escrita en vagos relatos Homero y los grandes escritores e historiadores de la antigüedad.

    El Océano Atlántico se conecta con la Atlántida, porque se dice y asegura que allí existió este enoerme continente hundido para siempre; Atl, que significa agua en lengua náhuatl, también se identifica con ese nombre fabuloso Atl-Atlántida y se cree que de allí vino su voz.

    Sin embargo, nadie hasta ahora ha podido ubicar con certeza el lugar del mar o de la tierra en donde estuvo La Atlántida, que aseguran fue un país de maravillas, de gran cultura y adelantos científicos.

    Se dice que la raza atlante desapareció para siempre tragada en forma inmisericorde por las aguas, en medio de un cataclismo espantoso, tan tremendo y destructor como el mismo diluvio y sin embargo, relatos y leyendas aventuradas hacen suponer que algunas de las razas y pueblos que llegaron a Mesoamérica -especialmente la maya-, fueron originarios del continente perdido.

    Esta aseveración se presta a discusiones y agrias polémicas puesto que asegura que los teotihuacanos fueron también atlantes y que los olmecas y que los mixtecos y que muchos habitantes de América, antes de la conquista llegaron de La Atlántida.

    El obstáculo principal para aceptar esta teoría, la presenta el lenguaje, pues la lengua hablada por mayas, toltecas, mixtecos, zapotecas, totonacas, teotihuacanos y olmecas eran y siguen siendo distintas y sus culturas también aunque se han encontrado ciertas semejanzas tanto en sus cuestiones políticas como religiosas. Pero es que tanto el antropólogo, como el arqueólogo, como el investigador, piensan en La Atlántida como un solo continente, con una misma cultura y un mismo idioma, unas mismas costumbres y una sola religión y no hay una cosa más equivocada, puesto que La Atlántida fue un continente inmenso que se sumergió en las aguas pero en el cual estaban asentadas varias naciones que hablaban distintas lenguas y tenían varias costumbres y culturas.

    Pueden ser entonces descendientes o supervivientes de aquellos atlantes, los pueblos que arribaron a Mesoamérica trayendo sus pasmosas culturas que aún hoy asombran a los más eruditos y los llenan de interrogantes con respecto a cómo pudieron hacer esto y como lograr a aquellos prodigios de edificios, de tallado escultórico, de transporte de pesadísimos monolítos y de material de construcción. Cómo llegaron al conocimiento de la astronomía y la aritmética, y el calendario y las artes y la orfebrería.

    Aceptado esto, debe echarse por tierra la idea de que los cultos y maravilloso pobladores de Mesoamérica, no fueron producto de la evolución, que no saltaron de las chozas o de las tribus nómadas a un asentamiento cultural asombroso, pus tal cosa no se logra en unos miles de años.

    ¿En dónde estuvo y existió pues la Atlántida?

    Cuentan los viejos más viejos que los viejos, que allá en los tiempos remotos, cuando el mundo y el mar tenían otra forma, florecieron por el lado Poniente o sea el Mar Pacífico, una formidable cultura que se localizaba en el Continente de Lemuria. Los lemures fueron tipos que habían llegado a una casi perfección en leyes, artes, cultura, religión, sociedad, etc.

    Por el lado del Oriente o el pavoroso Mar Atlántico, estaba el inmenso continente de La Atlántida, en donde también se había alcanzado un alto grado de madurez cultural, artística, política y de organización social y religiosa. Se trabajaban los metales preciosos y las piedras finas.

    Entonces ocurrió el más formidable cataclismo de que se tenga memoria. Se levantaron los mares, se revolvieron las montañas, se hundieron los continentes y surgieron otras tierras y en medio de ese caos espantoso, algunos lograron sobrevivir, escapar entre los océanos tormentosos abordo de bajeles abordados a última hora y con gran premura.

    Como es lógico suponer, los lemures arribaron a las costas de lo que hoy es América, en sus costas del Océano Pacífico, que desde entonces yace quieto y azul. Llevaron sus costumbres y cultura y se asentaron en tierras que fueron de Incas, en la Isla de Pascua, a lo largo de las costas que les brindaron asilo y protección, lugar para un nuevo asentamiento.

    Por el Golfo de México que es hoy, arribaron varios grupos de La Atlántida, hombres miembros de pueblos de la misma tierra pero de distintas naciones y esos pueblos se llamaron olmecas, procedentes de Olman, tierra del hule, los mayas, los totonacas, los mixtecas o zapotecas. De allí ciertas diferencias étnicas y de lengua y de costumbres, de cultura. Los teotihuacanos se adentraron hasta el altiplano, por temor a un nuevo cataclismo que pudiera barrer las costas, buscando la seguridad de una altura que los mantuviera al margen de un nuevo desastre.

    Tal dicen los viejos más viejos que los viejos, que no dejaron crónicas escritas ni talladas de este suceso, porque todos estos pueblos lo sabían y conocían. No hay detalles de esta arribazón de gentes procedentes de La Atlántida y todos son atlantes como hoy pudieran ser europeos los alemanes, frenceses, ingleses, italianos, etc., que no son idénticos ni en lenguas, ni en costumbres, ni en sangre.

    De allí la divergencia también de las dos culturas correspondientes a las costas americanas, la peruana, la inca, los viricochas, los gigantes del Machu Pichu, la cultura del valle de Nasca, los colosales monolitos y construcciones de Tiahuanaco, en fin.

    Dicen los viejos más viejos que los viejos que todo esto sucedió mucho antes de que los chichimecas, los otomíes y esas tribus nómadas se unieran en un plan belicoso y destructor, para apoderarse de los grandes centros culturales y religiosos y destruir esas asombrosas civilizaciones de las que por fortuna aún nos quedan vestigios sorprendentes.

    Esta puede ser la explicación de las grandes incógnitas de los calendarios, de los numerales, de las cuestiones astronómicas de cómo pudieron trasladar enormes piedras, bloques, monolitos y construir altos edificios, haciendo uso de su gran conocimiento de la hidráulica, de la física, de la mecánica y de todos esos elementos que les facilitaron esas obras titánicas.

    Todo esto cuentan los viejos más viejos que los viejos y aseguran que lo contaban los olmecas, única raza de la cual no se conservan escritos, de la que se desconoce su lenguaje y sus caracteres ideográficos, porque decían con gran razón, que todos los pueblos sabían su origen, su tragedia y nadie olvidaba el gran cataclismo que los arrojó a estas playas.

    Eran tiempos en que el mar no estaba en donde está y la tierra tenía diversas formas, unas formas distintas a las actuales. Esta es la leyenda que se va deformando y olvidando al paso de los siglos....

¿Aún tienes preguntas? Pregunta ahora para obtener respuestas.