la mayor informacion posible de la historia del champagne?

toda la informacion posible sobre la historia del champagne

6 respuestas

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  • doni m
    Lv 7
    hace 1 década
    Respuesta preferida

    Fuente La Bodega de Accua

    Desde los Celtas hasta 1638, los inicios

    Los primeros habitantes de la región de Champagne fueron los celtas, que formaban parte del pueblo belga que se extendía por todo el norte de Europa. Contrariamente a la idea que se tiene de ellos, algunos datos permiten afirmar que eran bebedores de vino, que importaban de Grecia

    En el año 57 a. C., Julio César decide invadir toda la Galia. Sorprendidos por esta invasión, los habitantes de la Champagne no tienen tiempo de formar un ejército y deciden enviar una delegación a Julio César para ponerse bajo su protección. Julio César y Roma son reconocidos en la capital Durucortorum, la actual Reims, que se convierte en cuartel general del César y después en la capital de la Galia Belga.

    Alrededor de Durucortorum empiezan a surgir villas que instalan los nobles romanos, en las que se empieza a cultivar la viña. Aunque existen muestras de fósiles que demuestran que había vides en la comarca durante la Era Terciaria y algunos estudios afirman que las uvas se utilizaban para elaborar vino antes de que llegasen los romanos, no hay muchos datos para demostrar que esta afirmación sea cierta. Por lo tanto, podemos decir, que es a partir de la construcción de estas villas cuando aparece el vino en la Champagne.

    San Nicasio, primer obispo de Reims, consagra a la Muy Santa Virgen, un antiguo santuario dedicado a Júpiter y Venus. En torno a él surge un mar de viñas y trigos, los dos elementos fundamentales de la nueva consagración.

    Los francos se instalan en Champagne.

    Clovis aprovecha la decadencia romana para tomar esta plaza y después toda la Galia. El día de Navidad del año 496, San Remy da gran publicidad al bautizo de Clovis, rey de Francia. Cuando marcha a la guerra contra Alarico, San Remy, bendice un vaso de vino y se lo da a Clovis, que promete la victoria.

    En los siglos VI y VII el viñedo que se cultiva principalmente en torno a las propiedades eclesiásticas, aprovecha la instalación de numerosas abadías en la región para extenderse. Una de esas abadías es la de Hautvillers, que se funda en torno al año 650.

    Los monjes aprovisionan a los nobles y a las nuevas ciudades de vino. Son varios los factores que favorecen la popularidad de los vinos de Champagne. Entre ellas destaca la creación de varias rutas navegables, sobre todo las de Marne, Aisne y Aube, que convergen sobre París y Rouen. Los vinos de Champagne viajan sobre todo por río.

    Por su parte, los romanos habían construido tres grandes vías, que partían desde los Alpes e iban hasta el Rhin, La Mancha y el Mar del Norte, pasando las tres por Reims. En el siglo VII estas vías pasan a ser importantes rutas de comercio, gracias al nacimiento de las grandes ferias de Champagne, que son pronto conocidas y atraen a comerciantes y banqueros de toda Europa.

    Herbert de Vermandois, Primer Conde de Champagne, nombra Arzobispo de Reims a su hijo de 5 años. Él y sus sucesores contribuyen a desarrollar todavía más las grandes ferias de la región, asegurando su regularidad y su seguridad. En el siglo XIII, estas ferias se institucionalizan y en ellas podemos encontrar todo tipo de especias, joyería, paños y abundante vino.

    En 1284, Francia incorpora a Champagne como territorio gracias a la boda de Jeanne, hija del último Conde de Champagne, con Philippe le Bel. La guerra de los Cien años arruina a Champagne, que juega en ella un importante papel. La producción de vino pasa por uno de los peores momentos.

    En 1398, el rey Carlos VI se encuentra en Reims con Wenceslao, emperador de Alemania que continuamente borracho, debido a la gran cantidad de vino que bebió, firma todo lo que los franceses quieren.

    En el siglo XVI, los bandoleros, la peste y los inviernos sin fin, hacen desaparecer numerosas aldeas y ciudades. En esta época Champagne era conocido por sus vinos tranquilos, blancos, sobre todo en el valle del Marne, tintos, en la montaña de Reims, y "gris", que tendrían algo que ver con los actuales rosados.

    Los vinos rivalizaban con los de Borgoña y había una importante competencia entre ellos. Los médicos del rey Luis XIV decidieron, tras un largo estudio, que los vinos de Borgoña eran mejores para la salud que los de Champagne.

    Los vinos "gris" se elaboraban con uvas blancas y tintas y son la base de los actuales espumosos, pues para elaborarlos no había que macerar el mosto con la piel. De hecho, en 1666, Samuel Buttler se refiere a los vinos espumosos llegados a Inglaterra en un poema cómico

    Desde Dom Perignon hasta Dom Grossard

    En el año 1638 nace Pierre Pérignon, que sería abad de Hautvillers desde 1668 hasta su muerte en 1715. Dom Pérignon es el hombre clave en el futuro del Champagne. Nadie sabe qué hay de verdad y de leyenda en su vida, pero es evidente la importancia de su papel

    Se dice que era ciego y que al probar una uva sabía de qué viñedo procedía. En 1661 Dom Pérignon ordena cavar en la creta una gran cava con capacidad para 500 barricas. La abadía tenía unas doce hectáreas de viñedo y recibía las uvas del cobro de los diezmos de los pueblos de Ay y Avenay.

    La naturaleza de esos diezmos fue objeto de incesantes litigios entre los campesinos y el abad. Gracias a estas polémicas, sabemos que cultivaban la cepa tinta Pinot Noir. El abad quería recibir los diezmos en el mismo viñedo. En el momento de la vendimia se distribuían los "trentins", anchos recipientes que se llenaban de la mayor cantidad posible de uvas. En Ay, un "trentin" de cada once era para el abad. Al aplastar las uvas los vinos se coloreaban y no eran perfectamente blancos.

    Dom Pérignon decide modificar la organización de las vendimias para obtener un vino totalmente blanco. Selecciona las mejores parcelas y perfecciona los métodos de trabajo. Las reglas de "El arte de tratar bien la viña y el vino de Champagne", que él creó, fueron publicadas en 1718, tres años después de su muerte, por el canónigo Godinot.

    Las principales normas, que suponían una auténtica revolución en la forma de vendimiar, eran:

    1.- No utilizar nada más que el Pinot Noir. Aunque en las viñas había Pinot Meunier, Gris de Pinot Blanc y Chardonnay. Dom Pérignon no era partidario de las uvas blancas porque aportaban al vino una cierta tendencia a refermentarse.

    2.- Podar abundantemente la viña, de manera que su altura no sobrepasase los 90 centímetros y diera una producción más limitada.

    3.- Vendimiar con las máximas precauciones para que las uvas aguanten intactas, sujetándolas por el pedúnculo y procurando recogerlas lo más frías posible. Vendimiar temprano por la mañana.

    4.- Rechazar todas las uvas aplastadas o simplemente dañadas. Recordar que las uvas pequeñas son mejores que las grandes.

    5.- Disponer de una mesa de mimbre en el viñedo para seleccionar la vendimia, con el fin de eliminar los racimos podridos, las hojas y toda materia no deseada.

    6.- Extender telas húmedas sobre los racimos expuestos al sol para conservarlos frescos.

    7.- Intentar que la prensa esté cerca del viñedo para llevar las cestas a pie, y si no escoger mulas, que son menos nerviosas que los caballos, o mejor todavía burros.

    8.- No oprimir el racimo y no permitir bajo ningún pretexto cualquier maceración que perjudique al sabor del mosto.

    9.- Conseguir una prensada eficaz y rápida es esencial para la calidad del vino.

    10.- Los racimos deben ser prensados varias veces de forma rápida y suave. El mosto que sale de cada prensada debe ser guardado separado.

    11.- La primera prensada debe hacerse con los pies y el vino que se obtiene es el "vin de goutte", que es el más delicado y con menos cuerpo. Las dos prensadas siguientes se denominan primera y segunda "taille" y su calidad sigue siendo buena. Con las prensadas siguientes se obtiene el vino de prensa, que no se puede utilizar para los vinos de calidad.

    Su trabajo tuvo pronto la recompensa: mientras las barricas de sus vinos se vendían a 900 libras, las de sus vecinos difícilmente alcanzaban las 500 libras.

    Aunque la leyenda atribuye a Dom Pérignon el descubrimiento del llamado Método Champenoise, es posible que él haya mejorado una técnica que se venía aplicando anteriormente. Pero es indudable su aportación para convertir al Champagne en un vino de lujo, gracias a sus normas de vendimia y a su idea de elaborar los distintos pagos por separado, tal como continúa haciéndose en la actualidad.

    La demanda de vinos espumosos creció mucho y a ello contribuyó el hecho de que los fabricantes de vidrio ingleses mejoraron la calidad. En 1640 sir Kenelm Digby comienza a fabricar una botella de vidrio ahumado, con más espesor, peso y solidez. Desgraciadamente fue hecho prisionero por realista y católico romano. No es hasta 1662 cuando el parlamento reconoce la paternidad de esta nueva botella. Pero no fueron adoptadas por los viticultores franceses hasta el año 1707.

    Dom Jean Oudard (1654-1742), encargado de la bodega de la abadía de Pierry, perfecciona la técnica de embotellado, decide añadir el licor de tiraje y es uno de los primeros en usar el tapón de corcho.

    Nuevamente la leyenda y la realidad se mezclan y es difícil saber quién fue el primero que decidió utilizar un tapón de corcho para la botella. Algunos defienden que fue Dom Pérignon tras visitar el monasterio benedictino de Sant Feliu de Guixols. No hay datos fiables sobre este hecho y mientras Oz Clarke se lo atribuye a él en su libro "Atlas del vino", Hugh Jonhson lo desmiente en su obra "El vino. Nuevo atlas mundial". Algunas de estas leyendas son debidas a la imaginación de Dom Grossard, el último bodeguero de la Abadía de Hautvillers, que la abandona cuando sus bienes son confiscados durante la revolución francesa y desaparecen los archivos

    La consolidación del champagne

    Los siglos tienen sus grandes personajes. Si en el XVIII es Nicolas Ruinart, quien crea la primera bodega de Champagne, en el XIX la Viuda de Clicquot introduce una serie de mejoras en la elaboración del vino, que aún hoy se utilizan. En el siglo XX, entre guerras y filoxera, la zona de Champagne se consolida

    En 1728, un edicto real autoriza el transporte de vinos en botellas. Un año después, Nicolas Ruinart funda la primera bodega de Champagne. A finales del siglo XVIII vuelve la prosperidad a Champagne, gracias a la ganadería, la carne y la lana, los artesanos, los fabricantes de punto y a la mejor calidad de los vinos. En 1790 la comarca es dividida en cuatro departamentos: Marne, Aube, Ardennes y Hautes Marne.

    En el siglo XIX aparece otra figura clave: la viuda de Clicquot. Su marido tenía un pequeño negocio de vinos en Reims y muere muy joven debido a unas fiebres. La viuda se hace cargo del negocio y gracias a ella aparecen las técnicas del degüelle y del removido. Las botellas por entonces eran oscuras y las lías no eran eliminadas. Ella observó que los posos se acumulaban en el tapón de corcho y pensó que si se conseguía dejarlos allí podían ser eliminados sin afectar al resto del vino. En 1816 encarga una enorme mesa perforada con agujeros en los que introducía las botellas invertidas. De esta forma se juntaban allí los posos y después abría la botella y los eliminaba.

    Más tarde, idea el sencillo sistema de imprimir a la botella una pequeña sacudida con el fin de que los posos que se quedan pegados en el fondo lleguen hasta el corcho. Así, en 1840, nacen los actuales pupitres. En 1850 aparece el precinto de alambre que protege al corcho. En 1876, Henri de Muller emplea el método de degüelle con hielo.

    Cuarenta año antes, en 1836, un farmacéutico, J. B. François, calcula la cantidad idónea de azúcar a introducir en el tiraje. Esto, unido a los estudios de Pasteur sobre fermentos, pone fin a una de las grandes pérdidas del Champagne, el estallido de botellas durante la segunda fermentación.

    Desde 1852 el Champagne se extiende por el mundo, siendo la Rusia de los zares su más importante consumidor. En 1887 se crea el Sindicato de Grandes Marcas de Champagne y en 1908 se hace una primera delimitación de la zona de viñedo, amparándose unas 15.000 hectáreas.

    En 1882 la filoxera llega a Champagne, afectando a las dos primeras hectáreas. En la primera década del siglo XX estaban afectadas más de siete mil hectáreas, la mitad de los viñedos de la comarca. La única técnica que vale para luchar contra la plaga es el injerto. Esto supone un cambio absoluto en las costumbres de los campesinos: las viñas en bancales son abandonadas, sustituyéndose por las espalderas, que permiten el trabajo con animales.

    En 1910 estalló la revolución en la zona. Los campesinos asaltaron los vehículos con uvas que venían del sur, tanto del Midi como del valle de Ródano. Algunas bodegas de negociantes son destruidas en los alrededores de Epernay. El ejército ocupa la región. Cuatro meses de insurrección campesina y nueve meses de ocupación del ejército sientan las bases para un principio de acuerdos y reglamentos sobre el origen de las uvas y la forma de elaboración.

    El 11 de febrero de 1911, el Senado presentaba su primer proyecto de ley delimitando las características de la denominación Champagne. El 22 de julio de 1927 se definen los límites de la zona de producción, que llega a las 34.000 hectáreas.

    En estos años nacen los dos grandes organismos en que se asocian tanto los productores como los elaboradores. Por un lado, el "Syndicat des Grandes Marques de Champagne", que recientemente ha cambiado su nombre por el de "Grandes Marques de Champagne" y el "Syndicat des Négociants en vin de Champagne", que juntos forman la "Union des Maisons de Champagne". Por el otro, el "Syndicat Generale des vignerons".

    En 1930 se crea la Comisión de propaganda y defensa de los vinos de Champagne. Diez años después este organismo se transforma en la Oficina Nacional de Champagne. En 1941 los viticultores y los negociantes crean el CIVC, el Comité Interprofesional de los Vinos de Champagne.

    La revolución rusa hace que algunas casas pierdan casi el 70% de sus ventas, en algunos casos con Cuvées exclusivas como es el caso del Brut Cristal de Louis Roederer, pero pronto consiguen introducir los vinos en otros mercados emergentes, como el americano o el asiático.

    Las dos Guerras Mundiales causan un gran daño en la zona, en especial la Primera, que asola Reims, destruyendo en gran parte su preciosa catedral gótica. En los últimos años el Champagne, a pesar de sus numerosos altibajos, se consolida como la bebida de la fiesta y el lujo. La llegada del nuevo milenio hace cada vez más difícil encontrar vinos en las mejores casas de la zona

    Saludos!

  • hace 1 década

    El champagne

    por: Lic. Marcela Licata - zonadiet.com

    La Champagne es la más septentrional y una de las más importantes regiones vinícolas de Francia, ya que produce el vino espumoso del mismo nombre (blanco o rosado), elaborado según el método tradicional de la región.

    Esta localidad se encuentra situada a aproximadamente 200 Km. de Paris, son 34.000 hectáreas, de las cuales 31.000 están cultivadas. Sus vinos deben cumplir con condiciones ya establecidas para poder tener derecho a denominación de origen, como ser:

    proceder de uvas de las variedades pinot noir, pinot meunier o chardonnay

    hacer su segunda fermentación (según el methode champenoise), es decir que la espuma tiene que producirse dentro de la misma botella en la segunda fermentación.

    El champagne debe consumirse cuando sale a la venta, sino pierde su frescor, con el paso del tiempo. En los últimos años la región de Champagne ha comercializado en un año una media de 245 millones de botellas, siendo Gran bretaña y Alemania los países importadores por excelencia, seguidos por Estados unidos, Suiza, Bélgica, Italia, etc.

    La calidad de la tierra de la región es la que le otorga a sus cosechas esas cualidades tan especiales, pero lo mejor de la Champagne es poder madurar sus uvas a una temperatura media de 10ºC, ya que con un grado menos la uva no podría desarrollarse y completar su ciclo de maduración. El clima frió, equilibrado con la suavidad atlántica continental, con una humedad relativa constante y mantenida, son factores determinantes en la finura de estos vinos.

    La mayor parte del champagne se elabora con una mezcla de vinos procedentes de diferentes viñedos, las dos variedades básicas de la Champagne son la pinot noir y la chardonnay, a estas se añade para los vinos de calidad la pinot meunier, pero el champagne , vino de mezcla por excelencia, se beneficia de la armonía conjunta de todas estas variedades de uva, ya que en su elaboración se debe aportar la finura y la delicadeza del chardonnay, la frutosidad y expresividad del pinot noir, sin olvidar al pinot meunier que lo ayudara a evolucionar y a madurar mas rapidamente.

    Podemos comparar así al champagne como una orquesta, un tutti armonioso donde deben estar presentes todos los instrumentos en perfecto equilibrio.

    Elaboración

    La elaboración del champagne comienza por la fermentación de los vinos de cada una de las tres variedades clásicas antes mencionadas:

    chardonnay

    pinot noir

    pinot meunier

    Es muy importante que las vendimias sean sanas y bien seleccionadas, pero también la prensada debe ser rápida y medida. Con la primera presión deben obtenerse, por cada 4.000 kilos de vendimia unos 2.050 litros de mosto. Estos 20.5hl corresponden a la cuvée, dos prensadas posteriores son las que preemitirán obtener los 5 hl (hectolitros) restantes que reciben el nombre de premiéres y deuxiémes tailles.

    Todo este mosto puede convertirse en champagne, pero las mejores marcas, solo utilizan la cuvée y las premiére.

    Después de reposar unas horas, los mostos se decantan y realizan su fermentación alcohólica, las casas de prestigio utilizan cubas de acero inoxidable, para llevar a cabo dicha fermentación, donde se controla la temperatura de 17ºC, la cual asegura la conservación de los aromas.

    Luego de la fermentación alcohólica, los vinos se someten a la fermentación maloláctica, donde se redondean y se suavizan, donde el clima de las instalaciones juega un papel muy importante en este proceso de desacidificación, y finalmente la clarificación y estabilización en frió baja aun mas la acidez.

    Llega así el momento de la preparación de la cuvée, mezclando los vinos de los diferentes viñedos, de las diferentes variedades, y a comienzos de la primavera siguiente a la vendimia se procede al tirage, donde se añaden las levaduras y el licor azucarado, los cuales desencadenan una nueva fermentación (la segunda) en la botella, sometida a una presión de 6 atmósferas, los vinos se van enturbiando a medida que se alcanza este nivel de presión, que a su vez facilita la fermentación.

    Bajo estas condiciones optimas de presión, ideales para el desarrollo fermentativo y autolisis final de las levaduras, los vinos deben permanecer bajo cavas subterráneas a una temperatura constante de 10ºC.

    El reglamento de denominación de origen establece que las botellas deben permanecer un año como mínimo, en rima, pero este plazo es superado ampliamente por las firmas mas prestigiosas, ya que piden a sus vinos una crianza muy superior.

    Algunos pueden permanecer en su silenciosa cuna durante 6 años, y el record esta establecido en 8 años de cava. El tiempo de crianza es decisivo para su calidad, ya que con los años el champagne asimila sus levaduras, se funde con el gas carbónico y de esta manera se desarrollan y originan los aminoácidos que son el origen de los mejores aromas.

    Finalmente las botellas pasan a los pupitres donde serán removidas hasta quedar en punta, al ir girando las botellas, se van decantando los depósitos en el cuello de cada una de ellas. Una vez en punta, las botellas permanecen en las cavas subterráneas hasta que se degüellan, para eliminar así los sedimentos. Para rellenar ese pequeño vacío que se produce al descorchar la botella, se añaden más cantidad de champagne según el tipo de vino que se desee obtener: brut, extra seco, seco, semi seco o dulce.

    El champagne dulce es el preferido por los zares, los americanos han impuesto la moda del seco y los ingleses prefieren el brut.

    Se debe aclarar que el champagne se beneficia de una moderada adición de azúcar, pero la acidez se rebaja con un largo periodo de envejecimiento, por eso las marcas de prestigio necesitan un menor dosaje de azúcar.

    A pesar de la denominación de origen, existe en el mercado un gran numero de champagnes (ademas de otros vinos espumantes). En particular, los champagnes pueden ser blancos, rosados, blanc de blancs (obtenido del chardonnay exclusivamente), blanc de noirs (de pinot noir, de meunier, o de las dos), con añada o sin ella, sin licor de expedición o con mas o menos licor, pero sin embargo cada plato de comida encuentra su acorde en un champagne de características diferentes.

    Para terminar podemos diferenciar las calorías de 100 ml (mililitros) de champagne según su clase:

    Tipo Calorías Cantidad de azucar

    semi-seco 90 Kcal. 2.5 gramos

    seco 85 Kcal. 1.2 gramos

    dulce 118 Kcal. 10 gramos

    Siempre se deben sumar las calorías vacías que aporta el alcohol las cuales varían de un 11 al 13-14 %, por lo tanto siempre debe beberse con moderación.

    Fuente(s): Yahoo Search
  • Historia del Champagne

    El champagne es un vino espumoso originario de la región de Champagne (Francia) y que es muy apreciado en el resto del mundo. Tanto es así, que muchos países se han esforzado en conseguir caldos similares para comercializarlos y hacer frente a la competencia francesa.

    Hay vestigios de que desde la era terciaria había viñedos en la región de champagne y que se utilizaban para obtener vinos, desde entonces, hasta la llegada de los Celtas, se siguió con esta tradición, pero es a partir del año 57 a.C., cuando Julio César invade la Galia y los romanos se asientan en esta región, instalándose en ella los nobles y comenzando con el cultivo tradicional de la vid. Es entonces cuando surge el champagne.

    En el año 496, los francos se apoderan de esta zona y Clovis es declarado rey de la Galia y durante los dos siglos siguientes se da un gran auge al cultivo de viñas en torno a las abadías (la más notable es la de Hautvillers). Celebran grandes ferias en la región y esto, junto a la facilidad de transporte por los ríos y por las vías romanas, da un gran impulso a los vinos de Champagne que competían con los de Borgoña.

    En 1638 nace Pierre Perignon, se hizo benedictino y fue administrador de la abadía de Hautvillers que disponía de grandes plantaciones de viñedos. Perignon observó que el vino, tras el invierno, tendía a soltar burbrjas y quiso embotellarlo con ellas, por lo que pensó que la segunda fermentación debía llevarse a cabo dentro de la botella. Pero el problema radicaba en cómo cerrar la botella, hasta que un día encontró a unos peregrinos españoles que cerraban sus cantimploras con corcho y decidió hacer lo mismo con sus vinos, asegurándolos además con una cuerda para que así la segunda fermentación fuera posible dentro de la botella.

    También se le ocurrió mezclar uvas de distintas zonas, mejorando el champagne y establecer unas reglas para su elaboración, como son las de no usar más que uvas de pinot noir, podar los viñedos para que no alcanzaran más de 90 cm. de altura, recoger sólo las uvas que estaban enteras y cuando hacía frío, poner telas húmedas sobre los racimos que estaban al sol para conservarlos frescos, no permitir ningún tipo de maceración que cambiase el sabor del mosto, dar varias prensadas rápidas y suaves separando el mosto de cada prensada.

    Así es como Perignon mejoró ostensiblemente el ya existente Método Champanoise, aunque en muchas ocasiones se la atribuye a él su descubrimiento.

    Enseguida el champagne se puso de moda en la corte francesa y era un gran signo de elegancia y refinamiento. Aún quedaban varios problemas por resolver, como el de las roturas de botellas por el gas. Pronto se subsanó fijando la proporción de azúcar que se añade a la segunda fermentación en la botella. Otro gran problema era el de quitar de las botellas los residuos sólidos que enturbian el vino. Esto lo resolvió la viuda de Clicquot perforando unas mesas y poniendo las botellas boca abajo, removiéndolas y haciendo que los posos se depositen en el tapón, sacando después el corcho y poniendo uno nuevo.

    Fue entonces cuando el champagne ya estuvo listo para que llegara a nosotros tal y como lo conocemos actualmente.

  • Anónimo
    hace 1 década

    Mira la verdadera historia es esta : En la segunda guerra mundial en la region de Champage Francia los franciscanos escondieron las cajas de bot. de vinos bcos; y al termino de la guerra cuando sacaron las bot para brindar el triunfo de los aliados ...oh sorpresa al abrir las bot. se dieron cuenta k las bot. habia adkirido una caracteristica burbujeante y pensaron k el vino estaba echado a perder, pero al probarlo descubrieron el exkisito sabor de la uva añejada y fue asi k por accidente inventaron el Champage, k x cierto tiene denominacion de origen, es decir en USA y otros paises elaboran mejores vinos espumosos k la misma francia pero no se pueden llamar Champage xk no estan elaborados en la region de su mismo nombre OK?

    Fuente(s): Yo estuve ahi
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  • hace 1 década

    Solo te puedo recomendar el sitio donde puedes obtener mucha informacion al respecto,wikipedia.org,espero te sirva...

  • hace 1 década

    El champagne es un vino espumoso originario de la región de Champagne (Francia) y que es muy apreciado en el resto del mundo. Tanto es así, que muchos países se han esforzado en conseguir caldos similares para comercializarlos y hacer frente a la competencia francesa.

    Hay vestigios de que desde la era terciaria había viñedos en la región de champagne y que se utilizaban para obtener vinos, desde entonces, hasta la llegada de los Celtas, se siguió con esta tradición, pero es a partir del año 57 a.C., cuando Julio César invade la Galia y los romanos se asientan en esta región, instalándose en ella los nobles y comenzando con el cultivo tradicional de la vid. Es entonces cuando surge el champagne.

    En el año 496, los francos se apoderan de esta zona y Clovis es declarado rey de la Galia y durante los dos siglos siguientes se da un gran auge al cultivo de viñas en torno a las abadías (la más notable es la de Hautvillers). Celebran grandes ferias en la región y esto, junto a la facilidad de transporte por los ríos y por las vías romanas, da un gran impulso a los vinos de Champagne que competían con los de Borgoña.

    En 1638 nace Pierre Perignon, se hizo benedictino y fue administrador de la abadía de Hautvillers que disponía de grandes plantaciones de viñedos. Perignon observó que el vino, tras el invierno, tendía a soltar burbrjas y quiso embotellarlo con ellas, por lo que pensó que la segunda fermentación debía llevarse a cabo dentro de la botella. Pero el problema radicaba en cómo cerrar la botella, hasta que un día encontró a unos peregrinos españoles que cerraban sus cantimploras con corcho y decidió hacer lo mismo con sus vinos, asegurándolos además con una cuerda para que así la segunda fermentación fuera posible dentro de la botella.

    También se le ocurrió mezclar uvas de distintas zonas, mejorando el champagne y establecer unas reglas para su elaboración, como son las de no usar más que uvas de pinot noir, podar los viñedos para que no alcanzaran más de 90 cm. de altura, recoger sólo las uvas que estaban enteras y cuando hacía frío, poner telas húmedas sobre los racimos que estaban al sol para conservarlos frescos, no permitir ningún tipo de maceración que cambiase el sabor del mosto, dar varias prensadas rápidas y suaves separando el mosto de cada prensada.

    Así es como Perignon mejoró ostensiblemente el ya existente Método Champanoise, aunque en muchas ocasiones se la atribuye a él su descubrimiento.

    Enseguida el champagne se puso de moda en la corte francesa y era un gran signo de elegancia y refinamiento. Aún quedaban varios problemas por resolver, como el de las roturas de botellas por el gas. Pronto se subsanó fijando la proporción de azúcar que se añade a la segunda fermentación en la botella. Otro gran problema era el de quitar de las botellas los residuos sólidos que enturbian el vino. Esto lo resolvió la viuda de Clicquot perforando unas mesas y poniendo las botellas boca abajo, removiéndolas y haciendo que los posos se depositen en el tapón, sacando después el corcho y poniendo uno nuevo.

    Fue entonces cuando el champagne ya estuvo listo para que llegara a nosotros tal y como lo conocemos actualmente.

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