Características de la Leyenda?

4 respuestas

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  • Anónimo
    hace 1 década
    Respuesta preferida

    Origen

    El origen del término es puramente comercial. Ésta fue la acepción que escogieron los editores de Jan Harold Brunvand para designar al folclore contemporáneo. Las historias en cuestión han recibido múltiples denominaciones por parte de quienes las usan y difunden: en Cuba, por ejemplo, se las conoce como "bolas" o "cuentos de camino". Entre los mismos estudiosos, no falta quien prefiere llamarlas leyendas a secas, considerando que su función sigue siendo la propia de este genero.

    Hilando fino, se podría llegar a argumentar que la ciudad, feudo tradicional de la razón y la ciencia, ha cogido el relevo al campo a la hora de propagar relatos de corte mitológico o tradicional. Sin embargo, Ortí y Sampere esgrimen que el modo de vida urbano ha colonizado muchos lugares que antes hubieran recibido el apelativo de "pueblos", por lo que la acepción "leyendas urbanas" no es del todo sólida.

    En lo que sí coinciden ambos es en que el "imperio de la razón" (sentido común) parece no bastar a las personas de las urbes, que, de alguna manera, mantienen un sustrato mítico (e inmemorial) que las conecta en la distancia.

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    Características

    La característica más importante de las leyendas urbanas es su carácter internacional. La historia del submarinista que es recogido accidentalmente por una avioneta contraincendios, que lo deja caer sobre el fuego, causando su muerte, se cuenta con mínimas variaciones en su estructura en ciudades (o "lugares") de América del Norte, Europa y Australia, por citar sólo algunos países por donde circula esta leyenda.

    Una historia cualquiera no es una leyenda urbana hasta que su difusión se generaliza en sitios (cuantos más mejor) alejados entre sí, y se torna una fuente de información para prever o evitar futuros hechos.

    Por lo común, y a diferencia de los rumores, bulos u hoax, las leyendas urbanas se apoyan en una trama urdida meticulosamente en función del desenlace, que se condensa en una viñeta violentamente gráfica, a veces redondeada por un pequeño epílogo.

    En circunstancias ideales, suelen contarse como si fueran sucesos verdaderos, o en su defecto, como noticias ambiguas que muy bien podrían haber ocurrido alguna vez. Ello exige que los personajes sean meros arquetipos anónimos ("un hombre", "una mujer", "una pareja" o un conocido de un amigo al que el narrador de la leyenda urbana no conoce personalmente), aunque situados siempre en escenarios concretos (una determinada ciudad, calle, país) para reforzar el realismo de un argumento que depende íntegramente del grado de verosimilitud de los detalles.

    La acción contada por la historia generalmente se sitúa en un pasado impreciso pero inmediato, y el narrador suele aludir a fuentes de información "fiables" para conferir una aparente solidez a los puntos débiles de su historia. La más socorrida de dichas fuentes es el quimérico "amigo de un amigo", inevitable protagonista de la historia y último eslabón de una cadena sin fin. Ésta es, al menos, la definición que formulan Josep Sampere y Antonio Ortí en el libro Leyendas urbanas en España.

    Al contrario de lo que se piensa, las leyendas urbanas no tienen su principal fundamento en creencias religiosas, mitológicas o paranormales. Nacen puramente de hechos cotidianos y actuales. Aunque se habla de leyendas urbanas desde el siglo XIX, en el siglo XX y XXI ha tomado un gran impulso su difusión y creación gracias al llamado fenómeno del Netlore (Net- de Internet. -Lore de Folkore). Los medios de comunicación actuales ayudan al rápido esparcimiento de las leyendas.

    Serían ejemplos de leyendas urbanas algunas personas que fueron raptadas con único fin de extirparles un riñón, mensajes subliminales en comerciales, bases militares secretas como el Área 51, el gusto gastronómico de comer bebés en Taiwan, entre miles más.

    De Catalina II de Rusia se dice que murió al ser penetrada por un caballo.Las leyendas urbanas frecuentemente son hechos inventados con el fin de desmeritar o dañar el prestigio de determinada persona o sociedad (ingredientes en las comidas, discursos públicos, entrevistas de personajes eminentes o situaciones embarazosas).

    Una leyenda urbana puede ser cierta, pero adquiere su fama de leyenda por los hechos poco usuales que lo rodean (Walt Disney temía a los ratones). Pero también pueden ser falsas, naciendo de hechos inventados (Walt Disney World estaría construido sobre un cementerio indígena), o exagerados debido a alguna característica peculiar (El nombre de la droga L.S.D. habría inspirado el título de una canción de The Beatles, "Lucy in the Sky with Diamonds").

    Muchas leyendas pueden ser indeterminables en su calidad de verdadero o falso (Sigmund Freud era adicto a la marihuana y temía a los helechos).

    El espíritu de morbo, superstición y atracción de la leyenda urbana, especula Antonio Ortí, "podría tener relación con una especie de imaginario urbano común, global, cada vez más parecido, a consecuencia del sistema de valores imperante (llámese capitalismo o globalización) y de medios de transmisión masivos y superveloces". La rápida difusión noticiosa y la gran dificultad de determinar el origen principal de los datos, hacen que Internet sea la principal fuente de creación y distribución de leyendas urbanas.

    El mecanismo para que una leyenda urbana sea creíble es el mismo que cualquier noticia; de hecho, no hay diferencias sustanciales. Los hechos se narran lo suficientemente bien, de modo que la leyenda tenga acción, ritmo, suspense y sea cómplice. Si, además, se le añaden elementos violentos, como accidentes, consecuencias mortales o daños físicos, la leyenda urbana impresiona más, creando a través de ella un aire de superstición, temor infundado y recelo contra los protagonistas de la historia.

    La leyenda urbana puede inspirarse en cualquier fuente, pero incluye siempre un elemento de misterio o incomprensibilidad que se siente amenazador y por lo tanto suscita la necesidad de invocar la protección del conocimiento colectivo; de ahí que se transmitan fácilmente y se incorporen al acervo cultural como un signo de identidad grupal.

    Las leyendas urbanas no tienen un origen claro, sino que se especula sobre su aparición. Muchas de estas leyendas se encuentran en distintos puntos de la geografía mundial, pueden encontrarse con un nombre o versión de la leyenda dependiendo de las creencias del lugar en que las encontremos, pero bajo esa apariencia cambiada es la misma que podemos encontrar en otro lugar.

    En una cultura campesina pueden encontrarse algunas en el folclore tradicional, en los cuentos del campo y sobre todo en las creencias y supersticiones populares, así como en las explicaciones individuales e ilógicas de hechos conocidos, al igual que una leyenda convencional. En los ambientes urbanos las leyendas pueden poseer un origen más oscuro, aunque enraizan con el folclore popular, como han demostrado innumerables estudios: el hombre que antes repartía caramelos envenenados a la puerta del colegio, hoy ofrece droga; la autoestopista que desaparece en una curva (por cierto, desde el siglo XIX, cuando se "esfuma" de un jinete que la lleva a la grupa; es, en realidad, un "hada madrina" -advierte sobre un peligro, en el caso que nos ocupa, una curva peligrosa–, el antiguo "sacauntos" o "hombre del saco", hoy roba riñones, etc. En primer lugar, tienen una estructura más compleja (planteamiento, nudo y desenlace) que el chisme o cotilleo, mientras que no tienen por fin, como éstos, desacreditar a una persona en concreto (Josep Guardiola, Alejandro Sanz, etc.) sino que abordan una "problemática" que afecta a un número más amplio de personas. Psicológicamente puede servir como medio de aceptación entre un grupo de personas, necesidad de reconocimiento o sobresalir entre otros individuos de similar educación o entrenamiento, diversión, creación de canales alternativos de comunicación, rebeldía frente a fuentes oficiales o públicas, alarmar o infundar un temor absurdo. Poseen un interés social también las leyendas urbanas que documentan temores a las minorías o al poder establecido, al que se hace responsable de todos los males habidos y por haber.

  • hace 1 década

    Son relatos en que está desfigurada la historia por la tradición, algunas veces puede ser más o menos maravillosa.

    Según la Clasificación Internacional de 1.963, las leyendas se dividen en cuatro grandes grupos:

    * Leyendas Etiológicas y Escatológicas (las que se refieren al origen de nombres de lugares pampeanos y las versiones que explican el origen y características de determinadas plantas y animales).

    * Leyendas Históricas e Histórico-Culturales.

    * Seres y Fuerzas Sobrenaturales (leyendas de creencia, muy frecuentes en La Pampa, por ejemplo las de la luz y la salamanca).

    * Leyendas Religiosas

    Esta especie de narrativa oral (Las Leyendas) tiene la función explicativa o esclarecedora, donde explica el origen de los conocimientos, el por qué de los nombres de lugares, características de algunos animales, de creencias, entre otros.

    Las características son:

    * Narran sucesos desconocidos e inexplicables.

    ** siempre se incluye el elemento mágico o misterioso.

    *** se transmite de generacion en generación.

    **** Explica algo: origen de los animales, de las plantas, los fenómenos naturales, hechizos, etc.

    ***** el tiempo es muy lejado.

    ****** Los hechos siempre suceden en algun lugar (ciudad, pueblo, pais, barrio, etc.)

    Fuente(s): http://es.wikipedia.org/wiki/Leyenda checa esta pagina
  • Marali
    Lv 6
    hace 1 década

    LEYENDA

    Las leyendas son narraciones fantásticas, que intentan explicar

    - el origen de un pueblo;

    - algunos fenómenos de la naturaleza (la lluvia, los relámpagos, los truenos);

    - las características de ciertos animales y plantas;

    - el surgimiento de montañas, ríos u otros accidentes geográficos.

    Como en toda narración, se pueden reconocer en ellas tres momentos: introducción, desarrollo y desenlace. Además, aparecen personajes y se menciona el tiempo y el lugar donde transcurre la acción.

    Las leyendas son, generalmente, anónimas, es decir que no se sabe quién las creó. Se transmiten a través del tiempo en forma oral (de generación en generación) y se dice que son de creación colectiva porque cada narrador, al contarlas, las va modificando. Otras veces, tienen un autor individual y conocido.

    Estas manifestaciones están ubicadas dentro del campo del folklore literario.

    El folklore puede darse en todo ser humano, ya que es una clase de conducta posible de representarse en determinadas circunstancias.

    Estas manifestaciones de la literatura oral aún vigentes y que son textos fundacionales de la literatura regional, forman parte de nuestra tierra, sus hombres, sus costumbres, creencias y tradiciones.

    Son relatos en que está desfigurada la historia por la tradición, algunas veces puede ser más o menos maravillosa.

    Según la Clasificación Internacional de 1.963, las leyendas se dividen en:

    Leyendas Etiológicas y Escatológicas (las que se refieren al origen de nombres de lugares pampeanos y las versiones que explican el origen y características de determinadas plantas y animales).

    Leyendas Históricas e Histórico-Culturales.

    Seres y Fuerzas Sobrenaturales (leyendas de creencia, muy frecuentes en La Pampa, por ejemplo las de la luz y la salamanca).

    Leyendas Religiosas

    Esta especie de narrativa oral (Las Leyendas) tiene la función explicativa o esclarecedora, donde explica el origen de los conocimientos, el por qué de los nombres de lugares, características de algunos animales, de creencias, entre otros.

    La leyenda es una narración en prosa considerada por verdadera por la comunidad que la sustenta.

    Aquí un ejemplo de una Leyenda Mixteca.

    EL TRACUACHE, R A BO PELADO

    El Sol y la Luna, cuando eran pequeños fueron arrojados por sus padres al río, con la intención de que se ahogaran, porque aquellos no los querían.

    Una viejecita que con su ayate pescaba en la corriente, los recogió y dijo :-¡ya tengo hijos!- y se alegró mucho.

    Crecieron los niños y fueron muy traviesos. Un día le preguntaron a la anciana que a donde estaba su padre (de ellos) a quien querían conocer. La señora para complacerlos les dijo:

    -Vais a llevar alimentos a vuestro padre que está en la montaña y ahí lo conoceréis-. Y les entregó un “itacate” con sabrosas provisiones.

    El sol y la luna se dirigieron a la montaña en el sitio que la “viejita” les indicó debían encontrar a su padre y cuál no sería su sorpresa al encontrar en él en vez de un ser humano, a un venado.

    -Este no puede ser nuestro padre-se dijeron contrariados. Y acto continuo dieron muerte al animal, lo cargaron hacia la cumbre de un cerro a donde sabían que una hechicera, en una fogata, guardaba el fuego del mundo. Le pidieron un tizón a la bruja para hacer lumbre, y después barbacoa con el venado, y aquélla se los negó porque creía que iban a quemar el monte.

    Entonces se valieron del mapache, quien demandó también una brasa a la hechicera, pero ésta, lejos de dársela, lo apaleó.

    El sol y la luna acudieron al tlacuache para que fuera a conseguir con la bruja el fuego que tanto necesitaban. El tlacuache se metió al río y se mojó, y en seguida se le presentó a la hechicera y humildemente, titiritando, le dijo:

    -Madrecita, tengo frío, dame un lugar junto a tu lumbre para secarme.

    La bruja del fuego se lo permitió y el tlacuache aprovechando un descuido de aquélla, metió la cola en la hoguera y de este modo obtuvo fuego para que el sol y la luna pudieran hacer barbacoa del venado.

    Por eso el tlacuache no tienes pelos en la punta de la cola.

  • Anónimo
    hace 7 años

    SI ESO MEGUUUUUUUUUUUUUUUUUSTA

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