Durante años tuvimos que bancarnos un dolar alto (sobrevaluado) para favorecer a los exportadores. La computadora, mi cámara fotográfica y muchas otras cosas más podrían haberme costado menos si no fuera por ese bendito dolar alto para favorecer a los exportadores.
Todos invertimos en ellos. ¿No será ya tiempo de tomar ganancias?
Ahora, lo importante es ver en qué se invierten esas retenciones.
Si se invirtieran en créditos para exportaciones de productos manufacturados sería maravilloso. Más aún si fuera para industrializar la misma soja.
Opino que en lugar de opinar ciegamente deberíamos preguntar ¿A dónde va a ir esa guita?

